La Prueba de la Remolacha para saber si estás estreñido y los 5 Trucos para evitar un mal momento

Se estima que entre el 15 y el 20% de la población sufre de estreñimiento crónico. Un colon saludable debe eliminar los desechos en un plazo de 12 a 24 horas después de comer. De hecho, deberías defecar de dos a tres veces al día.

El estreñimiento crónico se da cuando la persona expulsa sus excrementos menos de tres veces a la semana. Además, por lo general, sus heces son grumosas y producen dolor al ser excretadas. Por otro lado, hay personas que van regularmente al baño, pero que no eliminan los deshechos de manera efectiva.

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Afortunadamente, en el artículo de hoy vamos a desvelarte la prueba más sencilla para saber si tus intestinos funcionan correctamente o si tu transito colorrectal es demasiado lento.

Cómo saber si estás estreñido con tan solo una remolacha

La remolacha es de esas verduras que amas o que odias. No hay término medio. Hay personas que disfrutan de su sabor y otras que preferirían comer tierra antes que una remolacha. Si eres de las primeras, seguramente ya te hayas dado cuenta de que, una vez que las comes, las heces adquieren un tono más rojizo.

Gracias a este pigmento, podrás averiguar si tu tránsito intestinal es normal, si estás estreñido o si corres el riesgo de estarlo.

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La prueba de la remolacha

Para empezar, debes comerte al menos media remolacha cruda o tostada. Asegúrate que no esté en conserva, porque puede debilitar los pigmentos rojizos.

Si en un plazo de 12 a 24 horas expulsas heces con un tono más rojizo de lo normal, no deberías preocuparte, tus intestinos funcionan perfectamente. Sin embargo, si te cuesta defecar o bien tus excrementos no adquieren ese color, deberías acudir al médico para que examine tu colon. Puede que tu tránsito intestinal sea muy lento y estés sufriendo o a punto de sufrir estreñimiento.

Si en cambio en menos de 12 horas ya has expulsado heces de color rojo, puede que no estés absorbiendo correctamente los nutrientes de los alimentos y estés experimentando diarrea. Esto puede deberse a comer demasiado rápido, a no masticar lo suficiente o a tomar bebidas estimulantes como el café.

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Causas del estreñimiento

Hay una gran cantidad de razones por las cuales puedes estar estreñidos, pero las más comunes son:

  • Bloqueos en el colon (esto puede ser debida a cáncer abdominal, rectal o de colon, así como fisuras anales, obstrucción intestinal o incluso protuberancias en la vagina)
  • Problemas con los nervios que afectan al colon y al área rectal (neuropatía autonómica, Parkinson, lesión en la médula espinal y accidente cerebrovascular)
  • Problemas con los músculos pélvicos (incapacidad para relajarse o debilidad)
  • Factores hormonales (diabetes, hiperparatiroidismo, hipotiroidismo, embarazo)
  • Envejecimiento
  • Deshidratación crónica
  • Dieta baja en fibra
  • Estilo de vida sedentario
  • Medicamentos (sedantes, narcóticos, antidepresivos, medicamentos para la presión arterial…
  • Condiciones de salud mental (trastornos de la alimentación, depresión…)
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5 remedios naturales para evitar estreñimiento y acelerar el tránsito intestinal

1- Beber más agua

La deshidratación hace que las heces se vuelvan duras y resulte más complicado excretarlas. Al beber más agua, mantendrás tu intestino funcionando correctamente.

2- Comer más fibra

Una dieta rica en fibra añadirá volumen a las heces y facilitará su movimiento a través del intestino grueso. Para ello consume semillas de chia, verduras y frutas.

3- Incluye alimentos fermentados en tu dieta

Los alimentos fermentados son altos en probióticos y bacterias intestinales sanas que te ayudarán a mantener en equilibrio tu microbioma, por lo tanto, mejorará tu digestión.

4- Mantente activo

Haz al menos entre 20 y 30 minutos de actividad física cada día, esto hará que tus intestinos también estén en movimiento y te resultará más fácil defecar.

5- Ve al baño cuando lo necesites

A veces nos entran ganas de evacuar en las situaciones más inoportunas y tratamos de controlarnos y evitar tener que ir al baño. Sin embargo, esto solo hará que después te resulte más complicado expulsar las haces. Lo mejor es que vayas al baño siempre que lo necesites estés en la situación que estés.

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Si aún siguiendo todos estos consejos te resulta complicado defecar, acude a un médico para que diagnostique la raíz de tu problema. Recuerda que la prueba de la remolacha también te puede ayudar a averiguar si todo va bien por ahí abajo.

¿Pondrás en práctica estos consejos? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!

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Fuente: NCBI | Clínica Mayo | Dr. Axe