Esta mujer escribió una carta dirigida a los dueños de perros que se hacen llamar «padres»

«En primer lugar, dejadme que diga lo siguiente: soy una amante de los animales. No tengo ninguna mascota en este momento, pero las he tenido en el pasado y los cierto es que son geniales. Me encanta pasear con perros por el parque, y creo firmemente que es muy bueno para los niños crecer con un perro en la familia. Tengo muchas ganas de ofrecerle a mi hija esa misma experiencia.

Esta mujer escribió una carta dirigida a los dueños de perros que se hacen llamar "padres"
Timothy Krause/Flickr

Dicho esto, estos «bebés peludos» no son sólo una cosa. Los perros pueden cambiar de hogares y propietarios con relativa facilidad, siempre y cuando sigan siendo queridos y cuidados. Así que basta ya de esos dramas sobre quién se queda con el perro cuando las parejas de celebridades se separan. Es absurdo y menosprecia el trauma real que sufren los niños cuando sus padres se separan y ellos se quedan en medio de esa situación.

Las personas son los dueños de los animales domésticos. No hay que olvidar que los animales, en general, seguirán siendo leales no importa lo que digan o hagan sus propietarios. No puede decirse lo mismo de los niños. El comportamiento, las necesidades y las expectativas de los animales también son, en su mayoría, inamovibles.

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Lilstergodman/Flickr

Sé que la mayoría de los dueños de mascotas son conscientes de que tener un animal bajo su cuidado no es lo mismo que ser el padre de un niño. Tengo que decir, no obstante, como alguien que está criando a su pequeña actualmente, que ni siquiera estoy de acuerdo con la más mínima comparación. ¿De dónde sale ese impulso de compadecerte con un padre real de niños reales con respecto a las responsabilidades de crianza reales cuando solo eres dueño de una mascota? Esas personas están, sin duda, muy equivocadas.

Parte del problema parece tener su origen en la definición cada vez más variable de la palabra familia. El amor tiene muchas formas, eso está claro, pero los dueños de mascotas que se hacen llamar «padres» simplifican el compromiso real que es criar a tus hijos. Es como si te haces un curso de reanimación cardiopulmonar y te haces llamar médico. Está claro que si tienes una mascota, lo más normal es que la ames incondicionalmente y que le ofrezcas la misma lealtad que tu mascota te ofrece a ti, pero yo trabajo muy duro para poder considerarme una buena madre. Ni siquiera todas las personas que tienen hijos reales pueden considerarse padres. Ser padre es mucho más que tener un hijo.

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Pornichet/Flickr

Para terminar quiero concluir con las 15 diferencias que tienen los dueños de perros con respecto a los padres reales.

1- Mi hija cada año es un año más mayor, no siete. Ella no va a ser vieja cuando cumpla 13 años.

2- No puedo dejar a mi hija atada a un poste cuando quiero entrar en una tienda a comprar algo (aunque a veces desee no entrar con ella porque empieza a agarrar y tirar todo).

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3- No puedo dejar a mi hija en ningún sitio para que alguien la lave y me la deje bien limpia para acostarla directamente.

4- Tampoco puedo dejarla en el patio ni salir de casa sin ella tan solo dejándole comida y agua en el plato y unas almohadas donde hacer pipí.

5- No puedo hacerle una foto en su camita rodeada de todos sus peluches y poner en la descripción que la estoy regalando porque no cabe en mi nueva casa.

Esta mujer escribió una carta dirigida a los dueños de perros que se hacen llamar "padres"
Pixabay

6- No la tengo para no sentirme vieja y sola a edad temprana.

7- No puedo guardarla en un bolso debajo de mi asiento en un avión.

8- No puedo animarla a tener hijos y venderlos o regalarlos cuando nazcan.

Esta mujer escribió una carta dirigida a los dueños de perros que se hacen llamar "padres"
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9- Tampoco puedo llevarla desnuda todo el día. La ropa, los calcetines, los chupetes, los accesorios para el pelo… todo es necesario cuando tienes un bebé real.

10- Tampoco puedo actuar como me apetezca en todo momento puesto que soy un modelo a seguir para mi hija y su educación depende de mí.

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Johnny Ortez-Tibbels/Flickr

11- Conversar con otros padres no tiene nada que ver con encontrarte con dueños de perros en ese parque cerca de casa.

12- La pubertad. Creo que no hay nada que decir nada al respecto, solo cruzo los dedos para que esa etapa pase lo más rápido posible.

13- El dinero que gastan los padres reales en sus hijos al año no tiene ni punto de comparación con lo que gastan los dueños de perros. Me agobio solo con pensar en cuando me toque mandarla a la universidad.

Esta mujer escribió una carta dirigida a los dueños de perros que se hacen llamar "padres"
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14- Cuando ya tenga a mi hija criada, me tocará ser abuela y empezar de cero con todo.

15- Pero cuando mi vida esté llegando a su final, sé que podré contar con su amor.»

Es una carta bastante dura hacia los dueños de los animales que se hacen llamar «padres» o que intentan actuar como tales.

¿Qué te ha parecido? ¿Piensas igual que esta mujer?

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Fuente: Little Things