Esta familia bautizó a su hijo antes de desconectarle, entonces los doctores vieron cómo se fue despertando

Dylan Askin, un niño de Derby, Inglaterra, de tres años de edad al que le diagnosticaron cáncer de pulmón, llevaba un mes en tratamiento cuando se desmayó en la escuela. Le esperaba un largo camino de recuperación pero, de repente las cosas empeoraron.

El cáncer de pulmón de Dylan era uno muy poco común: «histiocitosis pulmonar de células langerhans». Se caracteriza por formar quistes en los pulmones que dificultan la respiración. Comenzó su tratamiento de quimioterapia, pero su pronóstico no era muy favorable.

{keyword}
DAVE EVITTS / SWNS.COM

Cuando se desmayó en la escuela, le llevaron de urgencias al hospital y ahí fue cuando los médicos descubrieron que la vida de Dylan pendía de un hilo.

Los pulmones de Dylan dejaron de funcionar correctamente y los médicos se vieron forzados a ponerle en soporte vital y fue llevado a la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos del hospital. Por si esto fuera poco, Dylan contrajo una infección y sus órganos comenzaron a fallar. Su temperatura corporal aumentó y su ritmo cardíaco se aceleró a 200 latidos por minuto.

{keyword}
DAVE EVITTS / SWNS.COM

Los doctores no podían hacer nada al respecto y tuvieron que darle la devastadora noticia a sus padres.

Kerry y Mike, de 29 y 36 años de edad respectivamente, sabían que su hijo estaba sufriendo. Sus niveles de oxígeno habían caído en picado y los doctores le habían preguntado si deseaban desconectarle del soporte vital.

{keyword}
Screenshot via YouTube

Kerry le dijo a The Telegraph que el hecho de que su hijo hubiese vivido hasta la fecha ya había sido un milagro. Fue en enero de este año cuando los pulmones de Dylan fallaron por primera vez. Le realizaron una tomografía computarizada y vieron que había sobrevivido a todo ello de manera heroica.

{keyword}
Screenshot via YouTube

«Mike y yo estábamos pensando en sus hermanos y sintiéndonos egoístas por hacerle sufrir tanto. Era una decisión muy difícil, pero los médicos nos dijeron que sus órganos estaban fallando y que no había nada que pudieran hacer al respecto.»

Era viernes santo, así que Mike y Kerry decidieron bautizar a su chico de cabello rubio y aspecto angelical y le dieron su último adiós entre lágrimas. Su hijo mayor de seis años, Bryce, también estaba allí. Su hijo pequeño, Logan, era aún un bebé y le estaban cuidando fuera del hospital. Tras bautizarle, los doctores procederían a desconectarle de las máquinas que lo mantenían con vida.

{keyword}
Screenshot via YouTube

Cuando los doctores le desconectaron de los sedantes musculares, sucedió algo que dejó a todos sin palabras. Dylan comenzó a mover las piernas. No debería haber sido capaz de moverse si había sufrido una muerte cerebral por falta de oxígeno. Los médicos se pusieron de inmediato en acción y comenzaron a realizarle pruebas.

{keyword}
Screenshot via YouTube

Descubrieron que su cerebro seguía funcionando y que podría vivir, así que los médicos le dejaron conectado y permaneció en el hospital unas semanas, en las que se fue recuperando lentamente.

{keyword}
DAVE EVITTS / SWNS.COM

«No queríamos ilusionarnos pero nos sentamos junto a él y esperamos a que cogiese fuerzas durante ese fin de semana. Le dijimos a Bryce que Dylan no regresaría, así que, cuando le explicamos que se había mejorado, lloró de emoción.»

{keyword}
DAVE EVITTS / SWNS.COM

Ahora, Dylan está en casa, aunque sigue en tratamiento para eliminar los quistes de sus pulmones. La familia está muy preocupada porque se avecina la temporada de invierno y no saben cómo reaccionaran los pulmones de Dylan al frío. Pero, por el momento, se centran en disfrutar cada segundo con su hijo a quien el cáncer estuvo a punto de arrebatarle la vida.

¡Comparte la preciosa historia de Dylan con todos tus amigos!

Fuente: Faithtap