Algunos niños pueden pasarse el día jugando con camadas enteras de gatitos. Otros con hordas de pequeños y adorables cachorritos de perros. Pero sólo algunos pocos afortunados tienen la oportunidad de nadar con patitos. Y precisamente eso es lo que el niño con más suerte del mundo ha podido hacer en este vídeo.
Curiosamente, la parte más divertida no tuvo nada que ver con la docena de pequeños patos. Todo lo contrario, es más bien su reacción unos segundos después...
No te pierdas este divertido vídeo que te dejamos a continuación:
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https://www.youtube.com/watch?time_continue=35&v=dZ947I2FTRQ