Una mujer decide poner solución para acabar con el problema del perro del vecino que saltaba para espiarla

Cuando estás sentado en tu jardín, por norma general, intentas relajarte en absoluta tranquilidad sin recibir miradas indiscretas. Es por eso que la mayoría de las personas instala vallas grandes para separar su jardín de los vecinos. Pero por desgracia, algunas vallas no mantienen alejados a los vecinos entrometidos. Es el caso de Jennifer Bowman, quien tenía un vecino especial que intentaba asomarse a su jardín.

Un día Jennifer estaba en el jardín con su perro, Olive, cuando escuchó un ruido extraño proveniente del otro lado de la valla, miró hacia la cerca pero había nadie, aunque juraba haber visto a alguien asomado por encima de su valla, pero en ese momento había desaparecido.

Una mujer decide poner solución para acabar con el problema del perro del vecino que saltaba para espiarla

Instantes después, volvió a escuchar el sonido y volvió de nuevo la cabeza hacia la valla. Cuál fue su sorpresa al ver a una cara peluda mirándola.

Resultó que el descarado Pastor Alemán del vecino, Penny, sentía curiosidad por ver lo que estaban haciendo su vecina y estaba dando saltos para cotillear por encima de la valla de casi 2 metros de altura.

Al descubrir las payasadas de Penny, Jennifer decidió hacer algo para facilitar la vida de la perra. Después de estar un rato pensando, se le ocurrió una genial idea.

Una mujer decide poner solución para acabar con el problema del perro del vecino que saltaba para espiarla

Echó un vistazo en su caja de herramientas, sacó su taladro eléctrico y se dirigió a la valla. No te preocupes, ¡no estaba planeando atacar al adorable canino! Decidió hacer tres agujeros a una altura específica: dos para un par de ojos curiosos y uno para el hocico.

Los vecinos de Jennifer estuvieron preocupados por si las payasadas entrometidas de Penny la iban a molestar e interferir en su privacidad, pero ella manejó la situación perfectamente. Ahora el travieso animal podía observar el interior del jardín sin asustar a nadie con sus saltos.

Los dos perros se han convertido en mejores amigos y ahora pueden compartir sus aventuras.

¿Qué te ha parecido esta curiosa perra? ¿Esperabas esta solución por parte de la vecina? ¡Publica tus impresiones en la sección de comentarios!

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