Una azafata de vuelos de 17 horas cuenta las razones por las que jamás deberíamos comer en el avión

Ya sabemos que las comidas que se ofrecen en los aviones no son ningún manjar que digamos (a veces es directamente incomestible), aunque a veces nos vemos forzados a comer cuando los viajes duran demasiadas horas, porque como dice el dicho: «a falta de pan, buenas son tortas».

Un artículo reciente sobre consejos de viaje publicado por Bloomberg afirma que los auxiliares de vuelo se abstienen de comer en los aviones (incluso en vuelos de 17 horas). Al parecer, el sistema digestivo se detiene con la altitud.

También afirma que comer empeora los síntomas del jet lag. Cuando el sistema digestivo vuelve a funcionar una vez que aterrizas, tiene más trabajo por hacer, lo que te hace sentir más cansado.

Una azafata de vuelos de 17 horas cuenta las razones por las que jamás deberíamos comer en el avión
Milkovasa / Shutterstock

Melissa Biggs Bradley, fundadora de la firma de viajes de lujo Indagare, reveló a Bloomberg en una entrevista lo que ella llama «un secreto de azafata«.

«No como nada en los aviones. Hace diez años, me encontré con una auxiliar de vuelo de Singapore Airlines en el vuelo más largo del mundo por aquel entonces (17 horas desde Singapur a Nueva York). Ella me dijo que su truco era no comer durante el vuelo«, explicaba Biggs.

La razón es bastante simple: «A una altitud tan alta, el sistema digestivo se cierra por completo; alguien me dijo que es como estar anestesiado. Cuando sales del avión, tu cuerpo se reinicia y tu sistema digestivo tiene que trabajar más, lo que te hace sentir más cansado», aseguraba Biggs.

Una azafata de vuelos de 17 horas cuenta las razones por las que jamás deberíamos comer en el avión
Matej Kastelic / Shutterstock

Curiosamente, mucha gente tiende a comer durante un el vuelo con el simple objetivo de matar el tiempo, lo que resulta contraproducente a la hora de reducir el desfase horario al que se somete el cuerpo.

«Además, incluso el mejor alimento que se ofrece en un avión tienen exceso de sal para que resulten más sabrosos, pues nuestras papilas gustativas pierden su capacidad a medida que nos elevamos del suelo».

Como buena viajera empedernida, Biggs también tiene sus propios trucos: «suelo comer algo un par de horas antes de subir al avión y bebo mucha agua.»

Quizás ahora te lo pienses dos veces la próxima vez que pretendas comprar un panini en el avión.

¡Compártelo con todos tus amigos y familiares!

Fuente: Frasercoastchronicle, Bloomberg