Un experimento con ratones asegura que es el óvulo quien elige al espermatozoide y no al revés

Todos nos sabemos cómo va esta historia. Los óvulos se encuentran con los espermatozoides, se produce la fecundación y poco después se forma un bebé. Sencillo, ¿verdad? ¡Pues no! Lo cierto es que este proceso es algo más complicado. Tal y como cree Scott Gilbert, biólogo de desarrollo en Swarthmore College, el «óvulo establece un diálogo con el esperma en lugar de atraparlo«.

Después de muchas investigaciones, también se ha demostrado que los óvulos tienden a atraer a un tipo particular de esperma si se les da la oportunidad.

¿La carrera de espermatozoides es un mito?

Un experimento con ratones asegura que es el óvulo quien elige al espermatozoide y no al revés
Sai Tha / Shutterstock

La mayoría de las personas, por no decir prácticamente todo el mundo, piensa que el proceso de reproducción comienza con una carrera épica hasta el óvulo en la que participan millones de espermatozoides. ¿Pero eso es realmente lo que ocurre? Mejor empecemos desde el principio.

Los espermatozoides esperan impacientes, el óvulo se encuentra en su punto más saludable y de repente se oye el pistoletazo de salida que da comienzo a la carrera. Como se nos ha enseñado en la escuela, millones de espermatozoides se dirigen hacia un solo óvulo.

Muy bien, ahora llega el momento de desaprender

Un experimento con ratones asegura que es el óvulo quien elige al espermatozoide y no al revés

Los óvulos femeninos no son para nada sumisos. De hecho, juegan un papel bastante dominante y eligen al espermatozoide apto para realizar su unión.

Entonces, ¿se trata de una carrera? No, puesto que el ganador ya se ha decidido con anterioridad. Resumiendo en pocas palabras, el óvulo elige qué tipo de esperma aceptará antes de que haya podido llegar algún participante.

Tal y como explica el científico Dr. Joseph H. Nadeau, es el huevo el que favorece o descarta un esperma, haciendo que la selección sexual a nivel celular sea más compleja.

Es extraño pero cierto que un proceso tan obvio fuese evaluado erróneamente todo este tiempo.

¿Cómo se desafió la ley de Mendel?

Un experimento con ratones asegura que es el óvulo quien elige al espermatozoide y no al revés

La ley de Mendel, por definición, es la ley de la segregación, aunque también se conoce como ley de herencia, y sostiene que cada padre lleva 2 copias de cada gen. Según esta ley, cuando ocurre un proceso de «fertilización aleatoria», estos genes se dividen aleatoriamente en gametos que llevan una sola copia.

El Dr. Nadeau realizó dos experimentos separados que sugerían una teoría diferente. Su intención era producir proporciones predecibles específicas de combinaciones de genes en una descendencia. Para sorpresa de todos, no pudo lograrlo utilizando las leyes de Mendel.

Un experimento con ratones asegura que es el óvulo quien elige al espermatozoide y no al revés
Y el ganador es…

Como parte del primer experimento proporcionó a ratones hembra un gen normal y un gen mutante que aumentaban las posibilidades de contraer cáncer testicular. Los ratones machos tenían todos los genes normales. Los resultados obtenidos estuvieron en concordancia con la ley de Mendel.

Lara el segundo experimento, el Dr. Nadeau esta vez revirtió la reproducción. Es decir, dio a los ratones machos el gen canceroso mutante, mientras que las hembras tenían todos los genes normales. Haciendo esto se sorprendió al comprobar que solo el 27% de la descendencia heredó la versión mutante, a pesar de que pronosticaba que fuese y un 75%.

Esta prueba hizo que el proceso de fertilización se clasifique como no aleatorio y pruebe la existencia de un mecanismo que permite que el óvulo elija al espermatozoide con el gen normal por encima del mutado. En términos científicos, este proceso se llama ‘fertilización genéticamente sesgada’.

Esperamos que esto haga que nuestra idea sobre la fecundación quede un poco más clara.

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