Un truco para evitar las rabietas de los niños antes de que empiecen

Todos sabemos que a los niños no les gusta que les digan «No». Esta palabra suele preceder a una rabieta, y una vez que están inmersos en ella, es difícil calmarlos.

Probablemente cuando esto ocurre, tú también pierdes la paciencia, te alteras, les gritas y la cosa termina aún peor. ¡No temas! Hay una forma de cortar estas rabietas de raíz.

Los niños tienden a protestar y enfadarse por cualquier cosa. Ya sea porque no quieren acostarse todavía, porque no quieren irse del parque o por cualquier otro motivo, la cosa es montar un espectáculo en público. La clave está en prevenir, hay que actuar antes de que ocurra.

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La cuenta atrás sirve como advertencia a las consecuencias de la mala conducta. Contar hasta 10 ayuda a aliviar a los más pequeños a modo de transición.

Lo primero que hay que hacer es decirle a los niños lo que está a punto de ocurrir (por ejemplo, ir a casa); a continuación explicarle que el cambio ocurrirá cuando llegues a contar hasta 10, pero que hasta entonces puede seguir con lo que está haciendo.

De esta forma los niños se preparan, ya que sus emociones subdesarrolladas hacen que para ellos manejar los cambios sea difícil. Los cambios les pueden provocar miedo o desconcierto, sobre todo cuando son muy pequeños. Los niños mayores pueden entender el concepto de tiempo, pero los más pequeños necesitan un enfoque diferente al de «5 minutos más».

Contando hasta 10, los niños controlan el tiempo de la situación, de forma que les da tiempo a procesarlo. Además, incluso los niños más rebeldes, son menos propensos a rebelarse si entienden lo que está por venir en un corto período de tiempo. Así son conscientes de que lo próximo que tienen que hacer es meterse en la cama o montarse en el coche.

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Es un truco muy sencillo, pero funciona en el 90% de los casos. De esta forma evitarás los incómodos ataques que sufren la mayoría de los niños.

Por supuesto, a parte de esto, es muy importante conocer la personalidad y los factores desencadenantes de los enfados de tus hijos. Si está soñoliento, aburrido, tiene hambre o simplemente es su forma de ser. Algunos padres incluso establecen una rutina para evitar las rabietas. Tienen siempre a mano un bocadillo, juguetes o cualquier otro objeto que lo tranquiliza.

Sabemos que la educación de los hijos es, sin duda, una tarea complicada, pero este puede ser un truco útil para suavizar situaciones tensas, en lugar de alterarnos o tomárnoslo a risa, cosa que a veces les irrita incluso más.

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¿Has intentado este truco alguna vez? ¿Qué técnicas usas para calmar a tus hijos? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!

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Imagen de portada: FlickrFuente: Tip Hero