¡Te vas a enganchar de nuevo cuando oigas esta obra clásica de 1966!

El 5 de junio de 1966, Roy Orbison adornó el American Bandstand con una de las canciones más emblemáticas que jamás haya cantado. Lanzada en Monument Records por Roy Orbison y The Candy Men, la canción «Oh, Pretty Woman,» estaba considerada entre los temas más exitosos del año 1964 y era la melodía del momento con la que Orbison hizo su aparición estelar en televisión. Entre 1960 y 1964, ¡consiguió más de 20 éxitos!

El increíble talento de Orbison para escribir canciones y su inusual voz le hicieron que la gente lo viera como un artista lleno de pasión, pero también como una persona normal con problemas cotidianos. Su voz vacilante y las letras de corazón hizo que sus canciones se convirtieran en baladas de amor difíciles de olvidar.

Escucha una de las mejores canciones de esa época y mira como la gente enloquece con este clásico que perdurará en la historia para siempre.

Roy Kelton Orbison nació en Vernon, Texas, Estados Unidos, el 23 de abril de 1936. Fue apodado como  «The Big O» y conocido como «Lefty Wilbury» durante su participación en el grupo Traveling Wilburys, fue un cantante y compositor estadounidense de rock and roll cuya carrera se extendió a lo largo de 32 años.

Hacia mediados de los sesenta, Orbison fue internacionalmente reconocido por sus baladas sobre amores perdidos, por sus melodías rítmicamente avanzadas, por su rango vocal de tres octavas, sus características gafas oscuras y un ocasional uso del falsete, tipificado en canciones como «Only the Lonely», «Oh, Pretty Woman» y «Crying». En 1988 le otorgaron un puesto en la Songwriters Hall of Fame.

En cuanto a su apariencia, Orbison ni era albino ni casi ciego, aunque debido al padecimiento desde su infancia de una combinación de hipermetropía, astigmatismo severo, anisometropía y estrabismo, debía llevar gafas especiales.

En cualquier caso, el uso de sus peculiares gafas de sol fue fruto de un accidente a comienzos de su carrera: tras olvidarse sus gafas habituales en un avión, se vio obligado a usar las de sol, que también tenía graduadas, para manejarse con soltura sobre el escenario donde debía actuar. Llevó esas gafas durante su gira con The Beatles y luego las adoptaría para siempre. De hecho, no se las quitaba ni para dormir y a veces se levantaba con la marca de la patilla en la cara.

¿Sabías estos curiosos datos sobre este gran artista? Háznoslo saber en los comentarios.

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