El sexo de los delfines es mucho más raro de lo que se creía hasta ahora

La ciencia puede ser muy entretenida, y si no que se lo digan a Dara Orbach, quien se ha pasado siete años estudiando las vaginas de los delfines, o a sus colegas Patricia Brennan y Diane Kelly, todas unas expertas en lo que a órganos sexuales de animales se refiere.

Recientemente, estas tres prestigiosas investigadoras han aunado fuerzas para arrojar un poco de luz sobre los misterios que rodean a la reproducción entre delfines y otros cetáceos. Para ello, y solo como un ejercicio puramente académico, decidieron inflar e introducir algunos penes de delfín en tractos vaginales para poder estudiar su mecanismo.

img 597996ae35afb
Dolphincare

Lo cierto es que resulta un estudio realmente innovador ya que la mayoría de las investigaciones realizadas hasta la fecha sobre genitales animales se han centrado exclusivamente en las partes más accesibles de los machos.

Por otra parte, la mayoría de las investigaciones que estudiaron cómo se acoplan los penes y las vaginas durante la cópula solo contemplaron pequeños artrópodos. Para el estudio, los pequeños insectos se congelaban con nitrógeno líquido durante el momento de deseo para que quedasen unidos en un abrazo eterno.

Es obvio que la técnica del nitrógeno líquido resultaría imposible de practicar sobre grandes mamíferos marinos por infinidad de razones, sin embargo, esto no ha sido un impedimento para las investigadoras.

{keyword}
National Geographic

Para empezar, la cópula entre delfines tiene lugar en unas circunstancias muy específicas. Los animales deben «conectarse» correctamente a pesar de las corrientes marinas al mismo tiempo que evitan que el agua salada entre en el útero ya que es letal para el esperma.

Es más, los delfines, las marsopas y las ballenas tienen vaginas rizadas con diversos giros, pliegues y dobleces tremendamente complejos que el esperma debe atravesar para poder engendrar a un bebé.

Para poder investigar todo esto, Orbach recolectó docenas de tractos reproductivos de delfines, marsopas y focas que murieron por causas naturales y fueron recolectados por agencias gubernamentales.

img 59799886a235e

A Diane Kelly, quien también ha estudiado penes de caimanes y armadillos, se le ocurrió la idea de inflar el pene de los delfines, los cuales como es de suponer, son rizados al igual que las vaginas.

Para llevar el experimento a cabo, el equipo utilizó una bomba de presurización para inflar los penes y luego introducirlas en las vaginas. Para ver qué ocurría en el interior, las investigadoras utilizaron un escáner de tomografía computarizada (CT).

{keyword}
Dara Orbach/Dalhousie University

Los escáneres que Orbach presentó recientemente en la reunión anual de la Asociación Americana de Anatomistas de Chicago equivalen al primer vistazo a la mecánica interna del sexo de mamíferos marinos.

Estas imágenes apoyan la idea de que la enrevesada morfología de las vaginas de los cetáceos evolucionó para que la fecundación de los óvulos solo estuviese al alcance del esperma del macho más apto.

Las hembras incluso pueden girar levemente su cuerpo durante el acto sexual para hacer aún más difícil que el esperma complete su viaje.

Pero, ¿por qué los hembras ponen tantas trabas para ser fecundadas? Muy fácil, porque tienen muchos pretendientes y el proceso de reproducción y maternidad requiere mucho tiempo.

En el punto álgido de su fertilidad, los cetáceos hembras se llegan a aparear hasta 15 veces en 15 minutos con dos o tres machos. El embarazo dura 11 meses y las crías permanecen al cuidado de la madre durante 2 años.

Gracias a una mayor comprensión de cómo funciona la anatomía reproductiva en el interior de los animales, los biólogos que estudian la cría en cautividad de especies en peligro de extinción tendrán cada vez más facilidades para asegurar su supervivencia.

¿Qué te ha parecido el artículo? ¡Déjanos tu opinión en los comentarios!

¡Compártelo con todos tus amigos!

Fuente: SciencealertImagen de portada: Vladimir Wrangel/Shutterstock1