Rodrigo Alves, el Antes y Después del Ken Humano que se operó 50 veces tras los maltratos que sufría con 7 años

Rodrigo Alves, brasileño, tenía tan solo 7 años cuando su familia y sus compañeros de clase le hicieron la vida imposible, burlándose de él y excluyéndolo del grupo. Esto hizo que se diera cuenta de que el mundo es cruel e injusto. Sin embargo, aunque hubiese podido omitir todas esas críticas y todo el bullying, el maltrato físico fue el que colmó el vaso, atrapándolo en una depresión que lo hundió.

Los estudiantes de su colegio lo conocían como el niño «feo y depresivo» y finalmente aprendió a vivir con abusos y golpes, pasando por momentos que ningún niño de 7 años podría olvidar, como que tres matones lo agarren a la fuerza y le metan la cara en los urinarios del colegio o que le empujen escalera abajo y se rían al verlo caer.

Rodrigo recibía muchos insultos como feo, gordo y llorón. Finalmente se convenció de que había nacido en el cuerpo equivocado, que era su físico el que le traía estos problemas. Decidió someterse a 51 operaciones y llevar con orgullo el nombre de «Ken humano».

Rodrigo Alves, el Antes y Después del Ken Humano que se operó 50 veces tras los maltratos que sufría con 7 años
SWNS

Estas operaciones ascienden a 30.000 euros en implantes de pecho, 12.000 euros para subir los glúteos, 40.000 euros en operaciones de nariz y otros 220.000 euros en distintas intervenciones quirúrgicas.

Es cierto que muchas personas pueden pensar que se trata de una persona obsesiva que tiene un trastorno mental y es adicta a la cirugía, pero lo cierto es que su desgarradora historia de la infancia podría explicar todas sus acciones.

Rodrigo asegura que toda esa transformación física ha conseguido que, después de muchos años, sea una persona realmente feliz.

Sin embargo, los médicos afirman que existen riesgos bastante graves al operarse una y otra vez para intentar olvidar a ese niño maltratado que era, pues tiene unas posibilidades bastante altas de morir en el quirófano aunque a él no parece importarle.

«Me he preguntado si voy a morir en una sala de operaciones, pero también me he preguntado si voy a morir al cruzar una carretera,” comenta Rodrigo.

La gente le pide fotos y a él le encanta ser el centro de atención. Incluso hay algunas personas que le piden consejos para tener mejor aspecto. Reconoce que es muy feliz cuando se mira y no se arrepiente de ninguna de las operaciones.

¿Conocías a este hombre? ¿Qué opinas sobre las historias tan horribles que van vinculadas al maltrato y al bullying? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!

¡Compártelo con todos tus amigos para que conozcan al ken humano!

Fuente: Thesun | NotagramImagen de portada: Instagram