Pudo disfrutar de su recién nacida durante dos horas antes de darle el último adiós

Nunca es plato de buen gusto hablar de la muerte, y menos aún cuando se trata de los más pequeños. Aún así, no todo el mundo es consciente de que 1 de cada 4 embarazos termina en aborto involuntario o muerte fetal, produciendo un dolor irreparable en el seno de las familias que lo sufren.

Pudo disfrutar de su recién nacida durante dos horas antes de darle el último adiós
«Scarlet Haha»

Si bien ha sido un tema tabú durante muchos años, las madres hablan cada vez más abiertamente sobre este tema. Algunas hablan de la felicidad que les produjo tener durante algunas horas a sus bebés entre sus brazos mientras que otras encuentran cierto consuelo compartiendo su dolorosa experiencia con los demás.

Al final del día, lo importante es que cada vez son más las madres que hablan de su experiencia intentando dar consuelo y comprensión a cualquier mujer que esté pasando por su misma situación.

Lee a continuación la desgarradora historia sobre una poderosa madre y el mensaje que escribió dirigido a todas la madres.

Pudo disfrutar de su recién nacida durante dos horas antes de darle el último adiós
«Scarlett’s Haha»

Alyssa fue al ginecólogo para un chequeo rutinario. Ella y su marido Justin esperaban con impaciencia el nacimiento de su primer hijo, una niña que ya tenía nombre, la pequeña se llamaría Scarlett.

Alyssa sufre parálisis cerebral y diabetes tipo 2 entre otras cosas, por lo que su embarazo necesitó un seguimiento más constante al ser considerado de alto riesgo. Hasta finales de septiembre todo parecía marchar sin problemas.

«El otro día me realicé una ecografía rutinaria. Scarlett estaba perfectamente, tenía un peso y un ritmo cardíaco adecuados. Con solo 19 semanas y 6 días se había convertido en mi mayor orgullo y alegría.»

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«Scarlett’s Haha»

Los Youngs no podían esperar a poder tener a la pequeña Scarlett entre sus brazos. Justin y Alyssa se conocieron hacía seis años cuando aún eran solo unos adolescentes.

«Supimos de inmediato que nuestro amor sería para siempre. En muy poco tiempo ya estábamos hablando de casarnos y tener muchos hijos. Éramos jóvenes pero sabíamos lo que queríamos.»

El sueño de formar una familia parecía hacerse realidad en junio, cuando Alyssa descubrió que estaba embarazada gracias a un incipiente instinto maternal.

«Algo en mi interior me dijo que me tenía que hacer una prueba de embarazo. Justo cuando me la hice suspiré, ‘Por favor, que sea positiva, por favor. Dios, te lo pido por favor…’ Minutos después allí estaban, dos estupendas y definidas líneas rosadas que indicaban que esperaba un hijo. Lloré como una niña de alegría al ver que mi sueño se estaba haciendo realidad.»

Todo parecía ir según lo planeado hasta que el pasado jueves, aunque Scarlett estaba creciendo con normalidad, Alyssa comenzó a sentir un fuerte dolor en el vientre.

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«Scarlett’s Haha»

En un principio ella atribuyó los dolores a las molestias naturales producidas por el embarazo, pero poco a poco la voz de alarma fue aumentando. El dolor nunca disminuyó y con paso del tiempo se fue convirtiendo progresivamente en un malestar estomacal y un fuerte dolor pélvico.

«Mientras estás embarazada es muy difícil diferenciar las molestias físicas causadas por una complicación del embarazo a las producidas por tu enorme cambio físico. El viernes ya no podía soportar más ese dolor.

El domingo, 2 de octubre, me llevaron a urgencias porque seguía con un dolor muy intenso y comencé a sangrar un poco. Scarlett estaba perfecta, así que nos enviaron de vuelta a casa. Mi marido y yo nos sentimos muy aliviados. Dimos gracias a Dios por hacer que nuestra niña estuviese bien después de todos. Llamé a mi ginecóloga y me dijo que todo lo que estaba experimentando era normal.

Todos los médicos con los que hablé no parecían preocupados por el asunto así que confié en ellos. Pensaba que todo iría bien. Aún así, mi incipiente instinto materno sabía que todo no iba como debería.»

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«Scarlett’s Haha»

El lunes, 3 de Octubre, los Young se dirigieron hasta el hospital donde pensaban dar a luz.

«Cuando llegamos al hospital las enfermeras se aseguraron de que estuviese cómoda. Una vez que estaba acomodada, la matrona de guardia vino a reconocerme. Desgraciadamente nos avisó de que mi cuerpo estaba intentando abortar a nuestra hermosa niña porque sufría Cérvix Incompetente.»

Me dijeron que una complicación provocada por un cérvix incompetente o cuello uterino debilitado podría ser solucionado realizando una intervención en la que dan una «puntada» y mantienen el cuello uterino cerrado, sin embargo, en mi caso no funcionaría y podría impedir que volviese a quedar embarazada.

Me realizaron una ecografía para asegurar que Scarlett estaba bien y así fue. Estaba perfectamente sana y saludable.»

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«Scarlett’s Haha»

El personal médico dio a Alyssa un poco de magnesio en un intento de evitar que la dilatación fuese más allá y la mantuvieron en reposo con la idea de que estas medidas preventivas fuesen suficientes.

La pequeña Scarlett seguía mostrando signos de un estado totalmente saludable, sólo que era demasiado grande como para que el cuello uterino de Alyssa soportase su peso.

La incompetencia cervical es una condición muy común que afecta a 1 de cada 100 mujeres, sin embargo, el equipo médico que trató a Alyssa debió de darse cuenta antes ya que su embarazo fue considerado de alto riesgo desde el principio.

Desafortunadamente, a pesar del magnesio, el cuello uterino de Alyssa continuó dilatando hasta el día siguiente.

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«Scarlett’s Haha»

«No recuerdo bien a que hora vinieron para ver cómo estaba, solo recuerdo que era muy temprano. La ecografía mostró una dilatación de 5 centímetros y Scarlett venía ya de camino para reunirse con nosotros. Me sentí como si le hubiese fallado. Sentía que había fallado a mi hija y a mi marido.

Todo lo que podía decir era ‘Lo siento. Lo siento muchísimo’, debí repetirlo cientos de veces. Los dos lloramos y llamamos a nuestros amigos más cercanos para darles la noticia. Les dijimos que necesitábamos que viniesen al hospital, necesitábamos sentirnos rodeados de amor en un día que sería difícil de olvidar.»

Con solo 20 semanas y 5 días, la pequeña Scarlett era demasiado joven para sobrevivir. Alyssa y Justin sabían que no sobreviviría durante mucho tiempo, por lo que se aseguraron de que que su familia y amigos estuviesen presentes durante el parto para dar la bienvenida y despedirse de su pequeña.

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«Scarlett’s Haha»

La descripción del nacimiento de Scarlett  por parte de Alyssa es desgarradora.
«Se quedó sin aliento en mis brazos. Le dije que lo sentía mucho y que la quería con locura. Ver a tu hija morir sabiendo que no hay nada que puedas hacer por ella es una sensación terrible. Sientes una impotencia imposible de explicar. Todos la cogieron en brazos por turnos para darle amor. Todo lo que ella experimentó en su corta vida fue amor.»

Su breve tiempo en la tierra fue capturado por numerosas fotografías realizados por su abuela.

La pequeña Scarlett no tuvo la oportunidad de pasar más de dos horas con su familia, pero su madre Alyssa está haciendo de su corta vida una lección para todos. Con su experiencia alienta a las madres a que hablen sin miedo sobre el aborto involuntario, la muerte fetal y la incompetencia cervical.

Su esperanza es que mediante la sensibilización y la normalización, un mayor número de madres se diagnostiquen a tiempo y se reduzcan la pérdida de vidas infantiles.

Comparte el mensaje de Alyssa con todos tu amigos.

Fuente: Littlethings