Ya sabemos que las personas son impredecibles. Pasamos nuestras vidas tratando de comprenderlas, de calcular sus movimientos y tratar de adivinar sus sentimientos.
Sin embargo, aunque siempre estará esa sensación de misterio que nos rodea, hay algunos patrones en esa manera azarosa de actuar de los humanos. Al fin y al cabo, cada persona tiene que basarse en algo para tomar sus decisiones, ¿No?.
Según el Sistema de Indicador Tipológico de Myers-Briggs (MBTI), existen dos grupos de personas según sus preferencia sa la hora de tomar decisiones:
- Las personas racionales: Ven los problemas de la vida de una manera racional y más calculadora, buscando siempre cuáles pueden ser las ventajas y consecuencias de sus actos.
- Las personas emocionales: Ponen más peso en los sentimientos y reacciones de la gente, son personas anteponen los impulsos de su corazón.
Algunos de nosotros aplicamos la lógica y los hechos antes de realizar cualquier movimiento, mientras que otros no pueden hacer nada hasta que sepan cómo afectará a los que les rodea. Y mientras que ninguna de las dos está equivocada, la combinación de estas dos ideas crean la relación perfecta.
No es tanto como que los polos opuestos se atraigan, sino más bien cómo de distintas son estas dos maneras de resolver los problemas. Mientras que una persona se centra en los mayores problemas de la situación, la otra se fija en los sentimientos y cómo poder relajar y suavizarla.
Las relaciones funcionan gracias a ese balance, necesitas una cabeza y un corazón.
#1 – Las personas racionales se centran en los datos, las emocionales en los sentimientos.
Durante el comienzo de una relación, los racionales mirarán su posición actual, evaluando el tiempo libre y si necesitan a esa pareja realmente. Por otro lado, los emocionales, aunque todos los hechos estén en su contra, seguirán lo que les diga el corazón.
Si no existiese al menos un emocional, la mayoría de relaciones secretas no existirían.
#2 – Los racionales se fijan en las señales para ver si hay algo mal. Los emocionales se basan en las señales de su pareja.
Los racionales buscan en tu Facebook para conseguir pruebas de que algo no va bien, mientras que los emocionales se fijan en los cambios de tu cara, tus reacciones. Simplemente saben que algo está mal y no necesita pruebas.