Esta madre se fijó en la Mujer que estaba reteniendo la cola, cuando de repente vio lo que hizo su hija

Tras un duro día de trabajo, Sara Owen Bigler se dirigió al supermercado tras recoger a sus hijos de la escuela. Con la intención de terminar pronto de hacer la compra, se dirigió a una caja donde solo había una persona. Más tarde comprobó por qué nadie más se dirigía allí.

En ese lugar se encontraba una anciana con algunos productos y una petición muy específica: necesitaba pagar cada producto por separado con monedas pequeñas. Aunque para Sara supuso un gran esfuerzo aguantar las ganas de resoplar ante aquella desesperante situación, acabó percatándose de lo que realmente estaba sucediendo. A veces las buenas acciones ocurren justo delante de nuestros ojos, pero somos incapaces de verlas entre el ajetreo y el estrés que soportamos durante el día a día.

En lugar de enfadarse, Sara tomó nota y compartió esta bonita historia.

Esta madre se fijó en la Mujer que estaba reteniendo la cola, cuando de repente vio lo que hizo su hijaFacebook / Sarah Owen Bigler

«Ayer Matt estaba enfermo y se quedó en casa. Después de recoger a Archie de la niñera y a Eloise de la escuela decidí acercarme al supermercado a comprar unas cosas en un momento.  Tenía la esperanza de no perder demasiado tiempo, así que cuando vi un cajero en el que solo había una anciana no me lo pensé dos veces y fui directa hacia allí. Después de colocar mis cosas sobre la cinta, pude observar lo que estaba sucediendo delante de mí.»

Esta madre se fijó en la Mujer que estaba reteniendo la cola, cuando de repente vio lo que hizo su hija

 «La anciana estaba pagando por separado y con monedas pequeñas todos los productos. Una parte de mi, la parte que había estado trabajando todo el día, la misma que tenía un hijo de once años y medio enfermo en casa, se sentía frustrada con esa pobre mujer y con la desesperante situación que estaba generando.»

Esta madre se fijó en la Mujer que estaba reteniendo la cola, cuando de repente vio lo que hizo su hijaFacebook / Sarah Owen Bigler

«Pero cuando miré al joven que atendía a la mujer, pude ver la manera en la que la ayudaba a contar las monedas de sus temblorosas manos, siempre con un tacto tierno y agradable. Parecía que le estaba costando mucho trabajo poder sacar las monedas del monedero mientras trataba de contarlas para pagar sus productos. Mientras el chico ayudaba a la anciana mujer, él le comentaba que no se preocupase.

Le escuché decir ‘Sí señora’ cuando la anciana le preguntó si era suficiente para comprar una bolsa reutilizable, y entonces, el joven fue un par de cajas más atrás para conseguirle una y comenzar a guardarle los productos. En ningún momento ese empleado puso mala cara, ni suspiró, ni borró la sonrisa que tenía de su rostro. Era extraordinariamente agradable y paciente.»

Esta madre se fijó en la Mujer que estaba reteniendo la cola, cuando de repente vio lo que hizo su hijaFacebook / Sarah Owen Bigler

«Tal y como yo observaba la situación también lo hacía mi pequeña hija Eloise. Ella estaba de pie junto a la anciana mirando cómo el joven contaba las monedas. Entonces me di cuenta de que no tenía ningún problema en esperar un par de minutos por aquella circunstancia. Mi hija incluso pudo aprender una extraordinaria lección de amabilidad y paciencia hacia los demás, más concretamente hacia la tercera edad, y por qué no decirlo, yo también recordé esa gran lección.»

Esta madre se fijó en la Mujer que estaba reteniendo la cola, cuando de repente vio lo que hizo su hijaFacebook / Sarah Owen Bigler

«Cuando la anciana terminó, el empleado comenzó a tomar mis cosas mientras se disculpaba por las molestias. Fue entonces cuando yo le agradecí a él la lección de paciencia y amabilidad que nos había dado a mi hija y a mí. Y aunque mi espera en la cola fue larga, cuando terminé sentí el deseo de buscar al gerente del mercado para hacerle saber la amabilidad que demostraba aquel joven empleado y todo lo que había significado para mí. Aquel día regresé a casa con la compra que necesitaba y con el corazón lleno de gratitud por la gran lección recibida».

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