Los hombres calvos son mucho más atractivos y dominantes que aquellos con pelo

Muchos hombres tienen traumas por culpa de la pérdida de pelo conforme van envejeciendo y temen quedarse calvos. Ha sido un problema durante décadas y lo cierto es que la industria del cine tampoco ayuda, ya que es raro encontrar actores con poco o casi nada de pelo.

Tenemos algunos por supuestos como Patrick Stewart, Jason Statham o el famosos Dwayne Johnson. Esta es la razón por la que unos científicos han querido realizar una investigación para comprobar, no cómo se ven los hombres calvos a sí mismos sino cómo el resto de la sociedad les ve.

Los hombres calvos son mucho más atractivos y dominantes que aquellos con pelo
SHUTTERSTOCK

La Universidad de Pennsylvania ha querido demostrar mediante un estudio que los hombres calvos son mucho más atractivos y dominantes que los hombres con pelo. Para ello reunió a tres grupos de personas diferentes y les pidieron que puntuaran una serie de fotografías de hombres que les dieron de acuerdo a tres parámetros: confianza, belleza y dominancia.

Los hombres calvos ganaron de goleada en las dos últimas. El autor del estudio ha sido Albert E. Mannes quien ahora bromea sobre la idea de quemar las pelucas.

Los hombres calvos son mucho más atractivos y dominantes que aquellos con pelo
Wikimedia Commons

Por otro lado, el estudio quiso aclarar que esto se aplica en hombres que carecen de pelo al completo, no aquellos que cuentan con pelo a medias o en los laterales de sus cabezas. Este tipo de hombres son percibidos como más débiles que los hombres con pelo al completo y mucho más aún que los calvos.

Los hombres calvos son mucho más atractivos y dominantes que aquellos con pelo
Flickr

Esto demuestra que los hombres no deberían preocuparse tanto por su pelo y sí más por su salud ya que al resto de las personas les parece bien que estén calvos, aunque claro, como pasa con todos, habrá opiniones para todos los gustos.

Además hay que admitir que sale mucho más barato raparse la cabeza en casa que hacerse implantes o comprarse un peluquín.

¡Comparte este curioso estudio con todos tus amigos!

Fuente Pennsylvania University