Tener a los bebés siempre en brazos no hace que se conviertan en niños mimados

«No cojas tanto al bebé», «Lo vas a malcriar», «Tienes que enseñarlo a calmarse solo ahora, antes de que sea demasiado tarde». Estas son algunas de las frases que suele decirte la gente cuando tienes un bebé. Incluso los médicos te recomiendan estas cosas y creen que si no las cumples tus hijos serán malcriados. Pero, ¿cuánto hay de cierto en esas afirmaciones?

La ciencia asegura que por mucho que cojas en brazos a tu bebé, lo abraces o acurruques, con el tiempo se convertirá en un niño completamente independiente.

Tener en brazos a los recién nacidos prácticamente 24 horas al día es más una necesidad que una elección. Especialmente los primeros días, en los que muchos desconocidos vienen a visitarlo y en los que más que nunca necesitan el contacto con la piel de su madre.

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Tyler Olson / Shutterstock

Es cierto que podemos decidir no hacerlo. Y probablemente aprenderán a calmarse por ellos solos de alguna manera, pero a muchas madres el instinto les lleva a querer coger a sus hijos cuando están llorando. A pesar de que la mayoría les dirán que no es lo correcto y que lo único que van a conseguir es malcriarlos.

Parece que no es así. Varias investigaciones respaldan la afirmación de que, estas prácticas para nada favorecen el criar niños mimados, e incluso aseguran que es vital para su salud y su desarrollo.

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Recientemente, un estudio de pediatría analizó los resultados del contacto piel a piel en los bebés prematuros. Se estudiaron los efectos no solo inmediatos, sino también como afectaba a estos bebés hasta los 20 años.

Los bebés prematuros que experimentan el contacto piel a piel tenían un CI más alto, áreas significativamente mayores de materia gris en el cerebro e incluso ganan salarios más altos en sus puestos de trabajo que los que no han experimentado dicha práctica. Además el contacto piel a piel muestra una menor propensión a la hiperactividad y a la agresividad en el colegio, y una mayor propensión a experimentar ausentismo escolar.

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Este estudio en concreto analiza bebés prematuros, que son especialmente vulnerables y necesitan más cuidados. Sin embargo, los estudios en bebés normales tienen resultados similares. Este estudio de 2012 por el «Cochrane Pregnancy and Childbirth Group’s Trials Register» demostró que los bebés que experimentan el contacto piel a piel en sus primeros días de vida tienen una mejor estabilidad cardiorrespiratoria, mayores tasas de lactancia materna y lloran menos.

Y no sólo justo en los momentos después de nacer. El simple de acto de tener en brazos a un bebé tiene efectos positivos significativos incluso muchas semanas después del nacimiento. Un estudio llevado a cabo por Pediatrics, muestra que acurrucar a los bebés tiene un enorme impacto en su satisfacción e incluso en su capacidad para alimentarse. Además, reduce la irritabilidad y los síntomas de los cólicos, que suelen darse especialmente 6 semanas después del nacimiento.

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Anna Goroshnikova / Shutterstock

Aún hay más. Coger al bebé durante procedimientos médicos dolorosos como las vacunas o las punciones en el talón, reduce significativamente la experiencia de dolor del bebé, de acuerdo a un significativo número de investigaciones sobre el tema. El contacto piel a piel también tiene efectos sustanciales sobre la capacidad del bebé para amamantarlo bien y ayuda a formar lazos profundos y duraderos entre padres e hijos.

Si te gusta la ciencia y quieres conocer con más detalle este tema, debes leer este artículo. Publicado originalmente en la revista New Born and Infant Nursing Reviews, de Raylene Philips, especialista en lactancia, explica que los cerebros infantiles en los primeros meses están en un período crítico de desarrollo y no están formados por completo. Los cuidados que reciban jugarán un papel crucial en términos de un desarrollo óptimo del cerebro.

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Rob Hainer / Shutterstock

En conclusión, la ciencia respalda que no hay nada de malo en tener a un bebé 24 horas en brazos, y que incluso el no hacerlo, podría tener consecuencias negativas en términos de salud y desarrollo. Afortunadamente, la mayoría de las madres tienen un instinto tan fuerte que no necesitan que la ciencia se lo corrobore.

¿Sabías que no hay nada malo en tener a los bebés siempre en brazos? ¿Lo has llevado a cabo con tus hijos? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!

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Imagen de portada: RolloidFuente: scarymommy