Los 5 Tipos de leches más consumidas en el mundo y la que deberíamos tomar según nuestro cuerpo

Seguramente hayas leído artículos de todo tipo en los que discuten cuál es la mejor leche que podemos beber. Unos dicen que la leche de vaca desestabiliza tus hormonas, otros que la bebida de soja produce cáncer, etc.

Pues bien, en el artículo de hoy te vamos a explicar las ventajas y desventajas de las diferentes clases de leche o bebidas vegetales más comunes que existen.

Los 5 Tipos de leches más consumidas en el mundo y la que deberíamos tomar según nuestro cuerpo
Pexels

¿Cuál es la leche más beneficiosa para el organismo?

Antaño, cuando íbamos a comprar leche, solo podíamos elegir entre «entera», «semidesnatada» o «desnatada». A día de hoy, hay muchos tipos de leche diferentes: enriquecida, de cabra, de soja, de avena, de arroz, de almendras… Sin embargo, no todo es leche.

Es importante destacar que solo podemos hablar de «leche» cuando es de origen animal. Las personas que hablan de la leche de soja, avena, arroz o almendras, en realidad se están refiriendo a bebidas vegetales.

1- Leche de vaca

La leche de vaca nutricionalmente es la más completa, siempre y cuando sea leche de calidad. Aporta proteínas de alto valor biológico e hidratos de carbono, grasas, calcio, fósforo, cinc, vitaminas del grupo B, vitamina A y vitamina D.

Por norma general, la más consumida y la más recomendada por los nutricionistas es la leche de vaca semidesnatada. Sin embargo, en el caso de los niños, los pediatras y dietistas recomiendan la entera. Aún así, lo mejor es que le preguntes a un especialista cuál sería la mejor opción para ti.

Esta leche, en su versión entera, cubre un alto porcentaje de las recomendaciones diarias de nutrientes. Además, el calcio de la leche de vaca presenta una alta biodisponibilidad, ya que se absorbe en un 32%. Eso sí, las versiones desnatadas y semidesnatadas no son tan nutritivas.

Los 5 Tipos de leches más consumidas en el mundo y la que deberíamos tomar según nuestro cuerpo
Pexels

2- Leche de cabra

Las propiedades de la leche de cabra son ligeramente diferentes a las de la leche de vaca. Esta es más blanca, más ácida, más espesa y contiene más grasas y proteínas. De hecho, en un estudio que se realizó en la India y en el que compararon las proteínas de la leche de vaca y las de la leche de cabra, descubrieron que esta última podría ser una alternativa hipoalergénica a la primera.

«Puede producir menos alergia en individuos cuya reacción con la de vaca no es muy aguda, pero esto hay que tomarlo con mucha precaución y debe comprobarse siempre bajo control médico», adviertió el profesor Ángel Gil.

La Fundación Española de Nutrición la recomienda para personas con «problemas digestivos como úlceras, gastritis o trastornos hepáticos».

Los 5 Tipos de leches más consumidas en el mundo y la que deberíamos tomar según nuestro cuerpo
Pixabay

3- Bebida de soja

Esta bebida se recomienda únicamente para personas con alergias o intolerancias a algún componente de la leche o bien como alternativa para los vegetarianos y veganos. No es tan completa como la leche de vaca, ya que sus proteínas tienen un valor biológico bastante más bajo (98% frente al 70% de la soja).

El Comité Científico de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación asegura que, de todas las bebidas vegetales, la de soja es la que presenta mayores ventajas y similitudes a la leche de vaca. No contiene grasa saturadas y es fácil complementarla con calcio. Además, la proteína de la soja y sus isoflavonas tienen beneficios cardiovasculares y fortalecen los huesos.

La nutricionista Patricia Nevot aconseja que los vegetarianos tomen la versión de leche de soja enriquecida con vitamina B12 y calcio.

Los 5 Tipos de leches más consumidas en el mundo y la que deberíamos tomar según nuestro cuerpo
abc1234 / Shutterstock

4- Bebida de avena, arroz o almendras

Nutricionalmente las tres son muy similares. Al igual que la de soja, estas bebidas se recomiendan únicamente para personas con alergias o intolerancias a algún componente de la leche o bien como alternativa para los vegetarianos y veganos. Sin embargo, sus proteínas poseen un valor biológico inferior al de la soja (un 50% frente al 70% de la soja).

Patricia Nevot aconseja tomar aquellas que estén enriquecidas principalmente con vitamina D, calcio y vitamina B12.

Los 5 Tipos de leches más consumidas en el mundo y la que deberíamos tomar según nuestro cuerpo
Natalya Dolgova / Shutterstock

5- Leche sin lactosa

Para las personas que quieren tomar leche de origen animal pero son intolerantes a la lactosa, la opción ideal es la leche sin lactosa. Estas personas no tienen suficiente lactasa en sus cuerpos, que es la enzima que se encarga de descomponer la lactosa para que el intestino pueda absorberla. Es por esto por lo que les sienta tan mal la leche.

Según la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD), se cree que entre el 20 y el 40% de la población española podría tener déficit de lactasa. Sin embargo, hay muchas personas que se autodiagnostican intolerancia a la lactosa porque confunden sus síntomas con los de otras patologías.

Esto es un problema bastante grave ya que, tal y como afirma el profesor Ángel Gil «muchas personas están tomando leche sin lactosa sin diagnóstico médico y esto no es correcto porque la lactosa cumple funciones importantes, como es la absorción del calcio, además de mejorar la microflora intestinal».

Por lo tanto, si crees que la leche es la causante de tu malestar intestinal, acude a un médico para que te realice las pruebas pertinentes, pero no optes por la opción sin lactosa antes de tener los resultados.

Los 5 Tipos de leches más consumidas en el mundo y la que deberíamos tomar según nuestro cuerpo
Africa Studio / Shutterstock

¿Por qué tipo de leche o bebida vegetal optas tú? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!

¡Comparte este interesante artículo con todos tus amigos!

Fuente: Buena Vida
Este artículo se ha realizado únicamente con fines informativos, no está destinado a proporcionar asesoramiento médico. ROLLOID no se responsabiliza de las posibles consecuencias de cualquier tratamiento, procedimiento, ejercicio o modificación de la dieta, que se ponga en práctica tras la lectura de esta publicación.