Llena un calcetín con Sal de Epsom y olvídate de las infecciones de oído

Ahora que llega el frío somos más propensos a enfermar que en el resto al año. Una de las enfermedades más comunes del invierno es el resfriado y un síntoma común del resfriado es la infección de oído.

Las trompas de Eustaquio van desde el oído hasta la parte posterior de la garganta. Normalmente, estas trompas drenan el líquido producido en el oído medio. Si la trompa se bloquea, el líquido se acumula pudiendo causar una infección. Durante el invierno, la excesiva mucosidad propiciada por un resfriado puede llegar a producir un taponamiento y en consecuencia un infección.

Llena un calcetín con Sal de Epsom y olvídate de las infecciones de oído

Este problema afecta sobretodo a los más pequeños, con unos síntomas que varían desde un fuerte dolor de oído, fatiga o la salida de un líquido espeso y amarillento procedente de los oído.

Afortunadamente, a continuación te mostraremos un remedio casero muy útil capaz de proporcionar un alivio rápido y efectivo para la infección de oído común. ¿Preparado?

Todo lo que necesitas es un calcetín blanco y sal de Epsom.

Llena un calcetín con Sal de Epsom y olvídate de las infecciones de oído
La sal de Epsom es un remedio natural perfecto para tratar los dolores o las infecciones de oído. Para poder llevar a cabo este truco necesitarás llenar por completo la parte que ocupa el pie de un calcetín, normalmente bastará con utilizar una taza y media de sal de Epsom.

Llena un calcetín con Sal de Epsom y olvídate de las infecciones de oído

Abre el calcetín y vierte con cuidado la sal de Epsom en su interior. Utiliza un embudo para asegurarte de no terminar con el suelo lleno de granos de sal.

Es importante que la sal sea lo bastante gruesa como para que no se escape ningún grano a través de la tela del calcetín.

Llena un calcetín con Sal de Epsom y olvídate de las infecciones de oído

Una vez que el calcetín tiene suficiente sal en su interior, realiza un nudo para asegurar que la sal no se salga y ajústalo de manera que quede una bolsa que no esté demasiado prieta ni demasiado blanda.

Llena un calcetín con Sal de Epsom y olvídate de las infecciones de oído

A continuación calienta el calcetín lleno de sal en una sartén a fuego medio-bajo y ve volteándolo hasta que ambos lados estén cálidos pero no calientes. Es importante utilizar un calcetín blanco ya que los calcetines que poseen tintes pueden quemarse con facilidad.

Llena un calcetín con Sal de Epsom y olvídate de las infecciones de oído

También puedes calentar el calcetín en el microondas pero tendrás que tomar algunas precauciones antes de hacerlo. La sal del calcetín puede calentarse muy rápidamente y quemarse. Como precaución, calienta el calcetín en intervalos de 5 segundos para controlar cuidadosamente el calor de la sal.

Una vez hecho esto, coloca el calcetín sobre el oído infectado. En solo unos minutos notarás cómo el dolor va disminuyendo poco a poco. Además de ser un truco muy barato, podrás utilizar el mismo calcetín una y otra vez, solo tienes que calentarlo antes de volver a usarlo.

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Fuente: Shareably

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