La Madre ya estaba Muerta… pero cuando pusieron al bebé en su pecho ocurrió un MILAGRO

Tener un bebé es una experiencia realmente hermosa. Aunque es un tanto dolorosa, la alegría y la emoción que rodean a una nueva madre y su hijo es completamente insuperable. Nadie se imagina la peor cosa que puede suceder cuando te pones a pensar en lo que realmente supone tener un bebé.

Todo el asunto que conlleva un parto puede ser bastante peligroso. Un embarazo saludable puede tomar de repente un giro cuando llega el momento de traer al mundo a tu bebé, y a veces estas complicaciones pueden acabar en tragedia.

Esta historia demuestra que no importa cuán probable parezca que vaya a ocurrir una tragedia, nunca es demasiado tarde para intentar salvar una vida.

La alegría del bebé de los Cawley

Estos son Shelly y Jeremy Cawley, que están impacientes por que nazca su primera hija, Rylan. La joven familia es como cualquier otra, comprando ropa para su futuro bebé, y haciendo todas las cosas necesarias para anticipar la llegada de un nuevo miembro. Todo parecía que iba muy bien.

La Madre ya estaba Muerta... pero cuando pusieron al bebé en su pecho ocurrió un MILAGRO

Rylan nació en una habitación frenética

Normalmente, el momento en que nace un bebé es la culminación de meses de esperanza y horas de un trabajo agonizante. Todo el mundo celebra el nacimiento y luego se van a casa. Sin embargo este no fue el caso para los Cawleys. Tan pronto como nació Rylan, Shelly desarrolló un peligroso coágulo de sangre.

La Madre ya estaba Muerta... pero cuando pusieron al bebé en su pecho ocurrió un MILAGRO
via Facebook / Shelly Ann Cawley

La pesadilla que nadie podía creer

Shelly desarrolló un coágulo de sangre que estaba obstruyendo sus arterias principales. Aunque Rylan nació sano, Shelly estaba luchando por su vida. Ella en realidad perdió esa pelea. Los doctores pronunciaron la temible frase que nadie quiere escuchar «Está muerta».

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