La cola para pagar en este cajero no paraba de hacerse más larga hasta que ocurrió un acto de bondad que nadie olvidará

La historia que hoy te contamos comenzó cuando Kolbie Sanders hizo un viaje nocturno con su novio a Whataburguer, lo que ella no sabía era que esa noche se iría con uno de los recuerdos más emotivos de su vida.

Estaban esperando en la cola para pedir su cena cuando se dio cuenta de que estaban tardando más de lo normal. Miró a su alrededor y descubrió que el cajero encargado no paraba de pedir a los clientes que repitieran sus pedidos una y otra vez.

Rápidamente se dio cuenta de que este empleado era sordo y no podía entender lo que algunas personas le decían.

Kolbie decidió compartir la historia en su muro de Facebook para enseñar cómo reaccionaron las personas allí presentes ante la discapacidad del chico.

La cola para pagar en este cajero no paraba de hacerse más larga hasta que ocurrió un acto de bondad que nadie olvidará
Kolbie Sanders

‘Nunca he publicado algo como esto pero quiero compartir lo que he visto esta noche:

Mi novio y yo estábamos muertos de hambre por lo que decidimos ir a una hamburguesería que había cerca de nuestras casas. Íbamos a ir con el coche pero la cola era demasiado larga por lo que decidimos entrar en el local.

Cuando entramos me di cuenta de que la cola era bastante larga pero estaba demasiado hambrienta como para ir a otro sitio, así que nos quedamos. ‘

La cola para pagar en este cajero no paraba de hacerse más larga hasta que ocurrió un acto de bondad que nadie olvidará
Kolbie Sanders

Me di cuenta de que la cola no avanzaba así que presté atención para ver que ocurría. Fue entonces cuando me di cuenta de que el encargado de los pedidos no paraba de pedir que repitieran los pedidos.

Tenía una pareja delante, la chica pidió su comida y el encargado se limitó a mirarla y sonreír antes de decirle ‘soy sordo ¿puedes hablar más lento? La chica se sorprendió y aceptó pidiendo más lento. El encargado aún no era capaz de entender lo que quería por lo que les dio un papel y un bolígrafo para que lo apuntaran. Ellos lo hicieron encantados.

No mostraron impaciencia, solo alegría y bondad al ayudar al joven en su trabajo.

Observé a todos los clientes para ver cómo reaccionaban cuando era su turno en caso de que alguien perdiera los nervios pero me sorprendió que nadie actuó mal o se mostró impaciente.

Cada cliente cumplió y escribió su pedido en un papel sin ninguna queja.’

La cola para pagar en este cajero no paraba de hacerse más larga hasta que ocurrió un acto de bondad que nadie olvidará
Kolbie Sanders

‘Comparto esto por dos razones.

Una, porque es una persona sorda y tiene trabajo. Tiene una discapacidad y es capaz de trabajar en un lugar que le obliga a reforzar su discapacidad mediante la comunicación con gente todos los días. Es una persona a la que se le dio una oportunidad y lo hace perfectamente y con una sonrisa en su rostro. Es impresionante. Felicitaciones a Whataburguer por permitir a este joven trabajar en uno de sus restaurantes.

Y en segundo lugar, teniendo en cuenta cómo funciona el mundo y después de ver cómo la gente abusa a diario de otros me sorprendió lo refrescante que era ver esos pequeños actos de bondad de todos los clientes. Vi como la gente se olvidaba de su orgullo e incluso del hambre por ayudarle, y eso no se ve a menudo.

Fue revelador para mí y nunca voy a olvidar este momento’

Sin duda la experiencia de Kolbie demuestra la importancia de ser bondadosos y de ayudar a otras personas. Y tan bien es muy importante darle una oportunidad a todas las personas para poder dar lo mejor de ellos, independientemente de sus capacidades físicas.

¡No olvides compartir esta bonita historia con tus amigos!

Fuente Inspire MoreImagen de portada vía Kolbie Sanders