Un vagabundo se acerca a una chica que jugaba por la calle, pero se sorprendió con la reacción de ella…

Una mujer joven, llamada Kimberly, estaba disfrutando de su almuerzo y jugando al popular Pokémon Go cuando un sin techo se le acercó en la calle. El hombre mayor, llamado Daniel, se fijó en que ella iba caminando sin rumbo, sin dejar de mirar su teléfono. El hombre pensó que quizás necesitaba ayuda para llegar a algún lugar en concreto.

Después de explicarle el juego y mostrarle cómo cazar Pokémon, Daniel comenzó a reírse de buena gana. Cuando se despidieron y ella comenzaba a irse, el mendigo le pidió algo de comer… Lo que pasa a continuación es algo que debemos aprender todos:

“Mientras estaba en atlanta cazando pokémon en la calle, se acercó un hombre mayor con aspecto débil y con una bicicleta bastante estropeada. 

Sabía que mi apariencia debía ser el de una chica que parecía perdida al estar mirando la pantalla de mi móvil y andando mientras intentaba capturar un pokémon.

De repente me preguntó si necesitaba ayuda, a lo que le respondí: «no, sólo estoy jugando a un juego llamado pokémon go». Entonces me preguntó de qué iba el juego y se lo mostré cuando apareció un pidgey salvaje. incluso le pude explicar cómo atraparlo y cómo funcionaba la cámara. De repente comenzó a sonreír, a reírse y a darse cuenta de que todos los jóvenes que había visto anteriormente estaban con sus teléfonos jugando a este juego.

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Kimberly Schintzius

Después me dio las gracias por ser tan amable por caminar y charlar un rato con él en lugar de haber pasado de largo y hacer como si no existiese.

Entonces, cuando justo nos despedimos y me  iba a comprar la cena en el bar más cercano, se puso muy triste y me confesó: «no quiero que pienses que intento pedirte dinero o algo por el estilo, ya que conozco a mucha gente que hace eso y luego se lo gasta en alcohol o drogas, pero yo no fumo ni nada. Sólo quiero algo para comer. ¿puedes ayudarme de alguna forma? lo que sea estaré agradecido. me quedaré fuera si tienes que entrar a comprar algo, porque no necesito que me des dinero, sólo eso.

Como yo me dirigía a comprarme una ensalada de pasta, al final acabé comprando un menú completo, y cuando le dí una parte, una lágrima comenzó a caer en su mejilla, y me preguntó muy formalmente si me podía dar un abrazo. «¡Por supuesto! A mi me encantaría darte otro. ¿Puedo hacerme una foto contigo?». sonrió y me dio un fuerte apretón, y después nos hicimos la foto. justo al despedirnos, cuando me dirigía al trabajo de mi padre, me dijo: «señorita kimberly, mi nombre es daniel wise, soy un veterano de vietnam y desde el fondo de mi corazón te doy las gracias por tu amabilidad que me has mostrado hoy y por dejarme ver que existe gente joven como tú en el mundo que es tan entregada a la gente y no se deja influenciar por las apariencias de un pobre mendigo como yo»

Aparte de romperme el corazón al saber que es ignorado y tratado como si no fuese humano, me sentí muy feliz conmigo misma por haberle dado un poco de comida para que no pasase hambre esa noche y por mantener una amena charla con el mientras caminaba por la calle.

Nunca sabrás cuando tienes la oportunidad de encontrarte a alguien por la calle y hacer un buen gesto por esa persona. Este hombre ha sido ignorado y rechazado por la sociedad, pero un momento de caridad humanitaria por parte de un extraño le ha hecho recuperar la fe en la humanidad.

¡Comparte esta bonita historia y predica con el ejemplo!

Fuente: InspiremoreImagen de portada: Facebook de Kimberly