Este joven culturista lleva su corazón literalmente en una mochila

Andrew Jones, un joven de Conneticut, se hizo daño en 2012 durante una carrera. Se horrorizó cuando dos años después comenzó a toser sangre y desarrollo una fiebre alta. Su corazón estaba fallando.

En el hospital, los médicos le diagnosticaron cardiomiopatía con sólo 26 años, una enfermedad hereditaria del músculo del corazón. Se puso tan débil que no podía estar de pie, caminar o vestirse. Unos meses más tarde, los médicos le dijeron que si no le hacían un trasplante rápido se moriría.

Como no había un trasplante disponible para él, le pusieron un marcapasos y un corazón artificial que ahora lleva en una mochila en su espalda.

Este joven culturista lleva su corazón literalmente en una mochila
Instagram | fitnesswithaj

A pesar de estar al borde de la muerte, Andrew ha vuelto al gimnasio y dice que llora después de cada entrenamiento ya que se siente muy agradecido de estar vivo.

Su corazón funciona con electricidad almacenada en una batería en lugar de un corazón que late. Se espera un donante de corazón, pero hasta entonces funciona con las reacciones químicas de una batería.

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Para ser más específico, se conoce como una reacción electroquímica, un proceso descubierto por el físico italiano Conde Alessandro Volta en 1799 cuando fabricó una batería sencilla a partir de placas de metal y papel. La batería imita a un corazón que late.

Pero Andrew Jones no deja que su corazón artificial lo detenga. Igual que conecta su teléfono por la noche para cargarlo, las baterías de su corazón también necesitan ser cargadas. Imagínate despertar y tenerlo sin batería. No es buena idea.

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Sin olvidar que sufre insuficiencia cardíaca, Andrew dijo: «es algo que no le deseo ni a mi peor enemigo. No se puede respirar, no puedes pensar, ni comer ni dormir. Vivir con esta enfermedad hizo que entrase en depresión y tuve mucho dolor físico.» Tuvo que dejar de trabajar porque no era capaz de estar más de 10 minutos de pie.

«Ni siquiera podía vestirme sin jadeos y me faltaba el aire. Mi vida se caía a pedazos y solo quería alivio.»

Aunque el proceso ha sido muy difícil, se ha dado cuenta de que esta es su realidad y que va a dar lo mejor de él. La lección que nos da Andrew Jones es que cuando la vida te va mal, tienes que volverte más fuerte.

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Fuente: Simplyshredded