Esta mujer llamó al hospital para preguntar por el estado de un paciente, pero jamás se hubiesen esperado su respuesta…

Una señora mayor que estaba ya un tanto desesperada llamó al hospital San José. Trató de disimular lo mejor que pudo y preguntó amablemente si podría hablar con alguien que le pudiese decir cómo estaba una paciente que ella conocía. Sonaba muy dulce y agradable.

La chica que le contestó a la llamada le dijo «Yo mismo puedo hacerlo, dígame el nombre del paciente y su número de habitación por favor».

A la mujer le cambió un poco la voz y dijo «Norma Findlay, habitación 302».

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La chica que estaba al teléfono le dijo «Déjeme que le ponga en espera unos segundos mientras hablo con la enfermera que se está ocupando de Norma».

Después de unos minutos, la recepcionista volvió y se puso de nuevo al teléfono. Con tono alegre le dijo «¡Tengo buenas noticias! Su enfermera me acaba de decir que Norma se está recuperando adecuadamente. Su presión sanguínea está muy bien, ya ha vuelto completamente a la normalidad y su médico, el Dr Cohen, ha confirmado que programará su alta para este jueves».

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«¡Muchísimas gracias! ¡Eso es fantástico! ¡Estaba muy preocupada! ¡Qué dios te bendiga!» dijo la mujer mayor.

Al otro lado del teléfono, a la chica se le iluminó la cara. Emocionada le preguntó a la mujer «¿Es Norma tu hija?».

La mujer tardó unos segundos en contestar. Con voz temblorosa dijo «No exactamente…».

La chica extrañada le preguntó «¿Puedo saber qué tipo de parentesco tiene con ella?».

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Esta vez la mujer no tardó nada en contestar y dijo «¡Por supuesto que sí! ¡Norma Findlay soy yo! ¡En este hospital nadie me informa de nada y ya estaba demasiado preocupada por mi estado de salud! ¡Creía que me iba a quedar aquí toda la vida!». Cuando terminó su frase colgó el teléfono.

La recepcionista se quedó sin palabras. No se esperaba para nada esa respuesta pero se sintió muy aliviada.

Por muy mayor que esté, esta mujer sí que sabe valerse por sí misma.

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Fuente: HRT Warming