Escuchó a esta madre decirle al Encargado que sus hijos estaban hambrientos, pero entonces…

Conoce la experiencia que vivió esta empleada de supermercado cuando una mujer acompañada de dos hijos se le aproximó pidiendo ayuda. Lo que sucedió la dejó atónita.

Escuchó a esta madre decirle al Encargado que sus hijos estaban hambrientos, pero entonces...
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Solo llevaba en esa tienda unos 7 meses cuando una mujer entró con dos niños pequeños. El menor tendría unos 2 años y el mayor quizás tuviese unos 5. La madre parecía muy asustada, su pelo estaba hecho un desastre y juraría que no había dormido en días. Bueno, llegó el momento en el que se me acerca y me pide ver al gerente de a tienda, así que lo llamo a mi jefe inmediatamente.

Sin querer, mientras hacía mi trabajo oí a aquella mujer hablar con mi jefe. Contaba cómo había escapado de los abusos de su marido y que ahora mismo se encontraba en la ciudad de al lado donde había encontrado un apartamento, pero por desgracia no tenía nada que comer ni para ella ni para sus hijos, por lo que le pidió desesperadamente ayuda.

El gerente de la tienda le dijo entonces que cogiese un carrito y lo llenase hasta arriba de comida. Media hora más tarde, la mujer llegó a la caja donde me encontraba y me pidió que llamase de nuevo al gerente. Cuando llegó, mi jefe me hizo pasar todos los artículos por la caja registradora para luego pagarlo todo de su bolsillo. Luego me pidió que fuese a su oficina y le dijo a la mujer que esperase allí.

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Me dijo que quería que la ayudase a meter las bolsas en su coche y que le diera la nota que estaba escribiendo en ese momento. Me dio el papel y acompañe a la mujer hasta su automóvil. Después de ayudarla a cargar las cosas, le entregué la nota que me había dado mi jefe. En ese instante rompió a llorar. Yo, asustada, le pregunté si se encontraba bien, entonces, ella me dio la nota para que la leyese. Básicamente era una nota diciéndole que sentía la situación en la que es encontraba, y que si necesitaba un trabajo para poder salir del paso, podía volver en unos días para trabajar en la tienda.

No hace falta decir que a los pocos días aquella mujer apareció por la tienda y ahora trabaja muy a gusto con nosotros. Esta es una de las muchas razones por las que me encanta la tienda en la que trabajo y por lo que pienso que tengo al mejor jefe del mundo.

¡Comparte esta maravillosa historia con todos tus amigos! Y tú, ¿cómo habrías reaccionado?

Fuente: Hrtwarming