El peculiar origen que seguramente no sabías de la popular expresión «montar el pollo»

Seguramente la uses a diario, la escuches día sí y día también o la teclees comúnmente en tus redes sociales. Pero, ¿de dónde viene la mítica expresión «montar el pollo»?. Hemos hurgado en el popular dicho y os va a sorprender lo que realmente significa.

«Montar el pollo» no tiene nada que ver con el gallo o la gallina

Hay quien piensa que significa llevar la voz cantante, porque viene del gallo, el rey del corral, el dueño de la manada y quien reparte estopa en cualquier conversación. Otros piensan, aunque os sorprenda, que es montarse literalmente en una gallina. Pues bueno, nada que ver. Lean:

El peculiar origen que seguramente no sabías de la popular expresión "montar el pollo"
Imagen de un Poyo original, El blog de Enrique Soto

Esta imagen que estáis viendo posiblemente la hayáis visto en más de una ocasión y le hayáis prestado poca atención. El arquitecto de aquel tiempo no dejó la calle a medio hacer ni colocó en esa esquina, aleatoriamente, el material que le sobró. Se trata de un poyo, con «Y» y no con dos «L».

Según la DRAE, Poyo es: Banco de piedra u otra materia arrimado a las paredes, ordinariamente a la puerta de las casas de zonas rurales. Estos nacimientos del suelo tenían su función, porque «poyo» viene de «podium» en latín, y como todos sabemos, un podium es una plataforma.

El peculiar origen que seguramente no sabías de la popular expresión "montar el pollo"
Poyo en Acebo (Cáceres), Google

¿Os va sonando ya? Efectivamente, la expresión «montar el pollo», que sus explicaciones se remontan al Siglo XIX, significa debatir o expresarse en público subido a estos poyos de los que os hemos hablado. El paso del tiempo fue evolucionando la «Y» en dos «L» y pasó de utilizarse «montar el poyo» a «montar el pollo». Temas de interés general se debatían en estas plataformas y, normalmente, terminaban en disputa pública.

Ahora, en 2018, algunos la emplean para en un sinfín de conversaciones, pero si os paráis a analizarlas, todas tienen que ver con ese podium que se llama poyo y al que tenían que subirse para que se escuchara la opinión del voceador, es decir, para montar la gresca y jaleo. Lean:

¿Eres mucho de «montar el poyo»? ¿Sabías el origen de esta usadísima expresión?

¡Compártelo con todos tus amigos y seguidores y «monta el poyo» en redes!

Fuente e imágenes: Twitter / DRAE / Google