Cómo cambiar tu vida para MEJOR en sólo un Mes

La bloguera Svetlana Pokrevskaya hace una promesa para todos los que sigan sus consejos: en sólo un mes no serás capaz de reconocerte cuando te mires en el espejo.

Según explica «Hace poco recibí una carta de uno de mis lectores. ‘¡Hola, Svetlana!, me gustaría cambiar mi vida basándome en tu estilo de vida’

Guau. Empecé a preguntarme – ¿De verdad tengo un estilo de vida propio?. Bueno, parece que sí que lo tengo. Y desde ese entonces comencé a transformarlo en palabras escritas, punto por punto. Y lo cierto es que parece ser realmente sencillo. Acabé organizándolo en cuatro secciones, una para cada semana. Y eso se resume en tan sólo un mes de trabajo con el fin de cambiar tu vida para mejor.

Cómo cambiar tu vida para MEJOR en sólo un Mes

Así que para cada semana hay un plan formado por tres tareas que tendrás que incorporar en tu vida durante el resto del mes.

Semana 1: Purificando tu cuerpo y mente.

Comienza madrugando, sobre las 6 am. Este es el momento en el que encontrarás tiempo para ti y que nunca tienes durante el día. Será un período de paz y tranquilidad, cuando podrás resolver varias cosas que tienes que hacer sin estar distraído, gracias a que todos los demás están dormidos. Es un momento ideal para los ejercicios matutinos, que te ayudarán a prepararte al máximo para el largo día que te espera. Que te cueste levantarte temprano no significa que estés cansado. En mi opinión, muestra que no tienes ganas de vivir tu propia vida. ¿Cuál es el objetivo de levantarse de la cama, si va a ser el mismo depresivo que todos los demás? Pero qué ocurriría si por el contrario, mentalmente te imaginas que va a llegar un gran día. Admítelo, si te sintieses así, darías un salto de la cama directamente. Se trata de simple lógica. Si vives tu vida al máximo, si te levantas con decisión, la vida se volverá mucho más brillante.

Una mejor nutrición. Los cambios que van a llegar requerirán de mucha energía. Es probable que ahora tu cuerpo dependa de cosas como el alcohol, cigarrillos y comida pesada y poco saludable. Cada uno de nosotros solemos tener nuestros vicios. Puedes elegir qué dieta se adapta mejor a ti, algunos son vegetarianos y creen en la comida poco cocinada. Pero hay una cosa que se aplica a todos nosotros: el alcohol, las patatas fritas, las bebidas azucaradas, la comida basura… ninguna de esas cosas deberían entrar en la idea de una dieta saludable. Por eso deberías intentar retirarlas de tu comida diaria. Además, intenta reducir el tamaño de las porciones que comes, y no te llenes demasiado antes de ir a dormir. Sólo escucha lo que te dice tu cuerpo, o si lo ves necesario, puedes acudir a algún nutricionista que te aconseje. Lo más importante es que dejes de atiborrarte de toxinas. En lugar de eso, intenta comer comida ligera, sana y sabrosa. Estarás mucho más feliz y tendrás más energía necesaria para un estilo de vida activo.

Deporte. Amo el deporte y para mi es completamente necesario. Nunca me cansaré de repetir que mantener el cuerpo tonificado y saludable es vital para la salud espiritual. Para sacudir un poco de vida de un cuerpo cansado, necesitas agitar tu propio cuerpo a través de cualquier método que más te guste. Por ejemplo, a mi me gusta el yoga, correr y bailar. Trata de moverte más cada día, de cualquier manera que se te ocurra. Baila delante del espejo cuando te estés preparando para ir al trabajo, o usa las escaleras en vez de tomar el ascensor.

Semana 2: Poniendo en orden tu vida privada.

Limpia tu espacio personal. ¡Tíralo todo! Es hora de poner un poco de orden en cada esquina, mesa y armario de tu casa (acumular cosas en el desván no cuenta). Piénsalo: cada objeto de tu casa – incluso el más pequeño – no sólo ocupa espacio, sino que consume parte de tu energía. ¿De verdad merece la pena aferrarse a él?. Me volví tan fiel a este método que regalé casi todas mis cosas que no necesitaba. Quédate sólo con lo que de verdad es necesario, lo que te hace feliz o te trae buenos recuerdos. Y otra cosa más, si hasta ahora habías guardado ese osito de peluche que tu amado te regaló por San Valentín en 1998, pero ya has roto con él hace un buen tiempo, entonces no necesitas esos «recuerdos felices» más tiempo. Deshazte de ellos, sin dudar. Una vez lo hayas hecho, notarás que te sientes muchísimo mejor. Especialmente si le quitas el polvo a todo y dejas todo limpio y reluciente.

Resuelve todos tus problemas. Cumple con tus obligaciones. ¿Recuerdas cuántos años llevas queriendo aprender Inglés? ¿Y Cuantas veces prometiste ir a visitar a tus abuelos que viven tan lejos? ¿Cuántos deseos de año nuevo has vuelto a repetir año tras año sin poder cumplirlos? Necesitas recordarte todas esas promesas que te has hecho durante estos años a ti y a los demás, y decidir qué hacer con ellas. Tienes dos opciones: O las completas, o las eliminas de tu lista de tareas pendientes para siempre. Pero si no puedes rendirte en tu necesidad de ir a visitar a tus abuelos, entonces ve mañana. Haz lo que necesitas hacer en vez de arrastrar todos esos sentimientos de obligación y decepción que se te acumulan dentro.

Arregla tu vida social. Rompe cualquier relación que sientas que te hace infeliz. Deja de hablar a aquellos que te aportan cosas negativas, son arrogantes y con los que no tienes nada en común. Aprende a alejarte, a decir NO. Permítete ser un poco desagradecido, actuar arriesgadamente, si eso es lo que te permitirá ser libre. La única excepción a esto serán tus padres. Desde mi punto de vista, siempre tienes que llevarte bien con ellos, aunque sea una tarea complicada. Puesto que son los únicos que siempre estarán realmente a tu lado.

Semana 3: Planes, objetivos y sueños

Anota y luego lleva a cabo tus planes. Parece que hemos acabado con una lista de tareas para hacer de la semana pasada. ¿Cómo te hace sentir? ¿Te sientes feliz y con ganas de ello? Si la respuesta es no, entonces quizás valga la pena tachar algunas más cosas. O alternativamente, puedes terminarlas, y luego tacharlas. En ambos casos, el resultado que te espera es un aumento de fuerza y ganas por vivir la vida. Recuerda, ¿Qué es eso que amas o amabas hacer en algún momento de tu vida? No olvides que deberías no sólo llevarte las tareas del trabajo y obligaciones, sino que también debes planear tu tiempo libre – para que puedas relajarte, ver a tus amigos y (esto es de lo que siempre se olvida la gente) encuentra tiempo para ti. Deberías escribir el plan con el que deberías empezar. Escríbelo todo de golpe, y no olvides incluir todos los pasos necesarios. Imagínate la historia de tu vida como si fuese el título de un libro; debería ser algo que te gustaría leer.

Recuerda cuáles son tus mayores sueños más surrealistas. Esta es una de las cosas que más me gusta hacer. Suelo hacerlo normalmente, y cada vez mis ideas se vuelven más ridículas. Tienes que hacer una lista de todas las cosas con las que soñarías, pero sabes que nunca ocurrirán. Esto puede incluir ser el líder del mundo, o escalar el monte Everest cuando tengas 89 años. Ignora esa vocecilla en tu cabeza, e imagina que eres el dueño del mundo, lo único que tienes que hacer es chascar los dedos. Tienes todo el tiempo, dinero, conexiones y talento que necesitas para alcanzar tus sueños. ¿Qué harías?.

Planea cosas cada día. Escribe un plan para el día siguiente cada tarde. No importa si es corto, puede ser cualquier cosa mientras que lo escribas. Es importante hacerlo por la tarde. Incluso si no recuerdas nada de ello al día siguiente, tu vida se volverá más productiva. Además, no te olvides de echar un vistazo a todo el plan y pregúntate hacia dónde te diriges en la vida. ¿Estás yendo realmente a alguna parte?

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