Baloo, la curiosa historia del gato más cariñoso del mundo que le lleva un regalo especial a su dueño cada mañana

Siempre nos han contado que los gatos son animales bastante independientes y que no son cariñosos con sus dueños. Sin embargo, la historia de este gato te hará cambiar de opinión ya que adora por completo a su dueño y, para demostrárselo, le lleva un nuevo regalo todos los días.

Este gato se llama Baloo y conoció a su propietario, Ben, cuando este estaba con una ex novia que le sorprendió con Baloo. Sin embargo, Ben no estaba preparado para este compromiso y lo enviaron de nuevo a sus dueños. Ese mismo día se dieron cuenta del error tan grande que habían cometido, acudieron a por el gato y se lo llevaron a casa.

Poco después, la pareja se separó y Baloo se fue a vivir con la chica. Más tarde, esta pensó en ponerlo en adopción ya que se mudaba con sus padres. Como Ben no vivía con sus padres, se llevó a Baloo a vivir con él y con unos compañeros de piso.

Vive en una casa de estudiantes con seis hombres y sus cuatro parejas, donde hay ruido constante y fiesta. Sin embargo, a Baloo parece no importarle. Deambula por las fiestas en pleno apogeo buscando atención y es muy popular. Toda la gente del bloque la conoce y la adora.

Sin embargo, Ben ha conseguido ganarse un lugar especial en el corazón de Baloo. El pequeño gato le muestra su afecto trayendo pequeños roedores e incluso pajaritos como regalo para su dueño. Saltaba todas las mañanas de la ventana a la cama de Ben para ofrecerle sus regalos.

Esto a Ben no le resultaba nada agradable ya que los regalos estaban vivos. Por ello, debía dejarle muy claro que los regalos no le estaban gustando, obviamente sin gritarle. Así que para ello decidió decirle que no cogiese esas cosas justo al atraparlas y lanzarlas por la ventana delante del gato.

“Siempre se veía tan triste y confundida que me hacía sentir mal. No puedo enfadarme con ella por ser un gato. Pienso que ella cree que lo que hace está bien,” cuenta Ben.

Después de dos meses rechazando los regalos, Baloo empezó a traer algo que Ben podía apreciar: hojas. A veces eran ramas pequeñas y otras veces una hoja gigante. Era un alivio cambiar los animales vivos por una hoja.

“La imagen de abrir los ojos para ver a mi pequeño gatito mirándome con una hoja gigante en la boca es muy linda. En lugar de saltar de la cama y empujarla a un lado, me quedaba allí sonriendo, agradeciéndole el regalo y acariciándola por todos esos dulces ronroneos de cada mañana,” cuenta.

El gato solo intentaba descifrar qué tipos de regalo me gustaban. Sin embargo, Ben se pregunta cuál sería el criterio que usaba para elegir el correcto.

“Me la imagino vagando por ahí y pensando ‘¡oh, es una bonita hoja, le encantará esta!’… ‘no, esta es demasiado similar a la que ya tiene’. Qué aventuras tenía cada vez que yo dormía. Es muy bonito,” dice Ben.

Judging me while I poop

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El dueño guarda todas las hojas que Baloo lleva a casa para que puedan jugar después aunque al final siempre termina destruyéndolas. Pero eso no importa. Baloo siempre consigue encontrar una nueva hoja mucho mejor que la anterior.

¿Qué te ha parecido la historia? ¿Pensabas que un gato podía ser tan detallista? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!

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Fuente: Metro
Imagen de portada: Instagram
[chimpmate]

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