9 Razones que explican el motivo por el que no hemos contactado aún con extraterrestres

Aunque la idea de que exista vida alienígena puede que no termine de convencerte, lo cierto es que si tenemos en cuenta el tamaño del universo, el número de planetas y otras muchas variables, parece más que posible que estadísticamente hayan decenas de miles de civilizaciones extraterrestres solo en nuestra galaxia.

Con tantos como esperaríamos que hubiesen, ¿por qué no hemos encontrado a ninguno todavía?

1- La Tierra no es tan atractiva como pensamos

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Tal vez seamos demasiados arrogantes al pensar que cualquier raza alienígena estaría interesada en nosotros o nuestro planeta. Quizás existan muchos otros mundos más interesantes y capacitados para la vida.

Piénsalo bien, ¿una raza alienígena capaz de viajar o comunicarse con lugares a años luz de verdad se iba a preocupar por hablar con nosotros? Es como si un humano intentase entablar conversación con una hormiga.

Del mismo modo tendrían una tecnología muy superior y no requerirían ninguno de nuestros miserables recursos. Los minerales o elementos que pudiesen necesitar de la tierra se encuentran flotando por todo el espacio.

Además, ¿cuáles son las probabilidades de que inviertan la energía necesaria para venir hasta nuestro planeta cuando hay 8.800 millones de planetas similares a la Tierra en la Vía Láctea?

2- Toda vida inteligente fracasa antes de conseguir el progreso necesario

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De acuerdo con la teoría del Gran Filtro, la vida extraterrestre existe, pero la vida inteligente es incapaz de avanzar lo suficiente tecnológicamente para que pueda haber una comunicación.

Aunque todos nuestros adelantos tecnológicos nos hagan creer que cada día estamos más cerca del contacto extraterrestre, inevitablemente llegaremos a una barrera o catástrofe que nos aniquilará o hará que la tecnología involucione.

Al igual que ocurren desastres naturales catastróficos en la Tierra, es posible que en otras partes,.0 eventos de este tipo hagan que la vida inteligente vuelva «a la Edad de Piedra» o simplemente no se desarrolle tecnológicamente de forma adecuada.

O, tal vez nos aniquilaremos a nosotros mismos, como podría suceder ante una guerra nuclear. Cualquiera que sea el filtro, solo parece indicar que, no solo nunca nos comunicaremos con alienígenas, probablemente moriremos intentándolo.

3- Se han ido fuera del universo

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Según la hipótesis de la Transcesión de John Smart, la vida alienígena existió en nuestro universo pero llegó a ser tan avanzada que pasó a pastos más verdes. Más específicamente, los alienígenas se volvieron tan evolucionados que dejaron de mirar el espacio exterior y en su lugar se centraron en el espacio interior.

El concepto se puede comparar con la miniaturización que hemos experimentado en los ordenadores, que con el tiempo se han hecho más pequeños, complejos y potentes.

Para los partidarios de esta teoría, la vida inteligente evoluciona de la misma manera, trabajando constantemente hacia un uso más denso y eficiente del espacio, el tiempo, la energía y la materia («compresión STEM»).

Con el tiempo, viviremos y operaremos a escala nanométrica. Llegaremos a ser tan pequeños que crearemos y existiremos en un agujero negro fuera de este continuo estado de espacio-tiempo.

Para Smart y otros, los agujeros negros son el destino final. Permiten cálculos numéricos y aprendizajes ideales, viajes en el tiempo, recolección de energía y un largo etcétera.

4- La tierra es especial

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La hipótesis de la Tierra especial sugiere que la cadena de eventos que creó la vida en este planeta es tan compleja que solo una tormenta biológica perfecta podría recrearla en otro lugar. Si bien puede haber planetas similares a la Tierra, ninguno de ellos tiene exactamente lo que se necesita para desarrollar vida inteligente.

En otras palabras, no hemos conocido a ningún extraterrestre, porque no hay ninguno o son demasiado escasos.

El factor principal que hace que la Tierra sea tan propicia para la vida es su largo período de condiciones climáticas relativamente estables debido al tipo de órbita y a la posición únicas del planeta.

5- Vivimos demasiado lejos del ambiente

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Aunque puede existir vida alienígena inteligente, nuestro planeta pueden estar demasiado separado como para hacer que la comunicación sea práctica o útil.

La Tierra puede estar tan lejos de otros planetas habitados que simplemente pasan de nosotros.

6- Caminan entre nosotros

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Suena a ciencia ficción, sin embargo, las personas en puestos destacados confían en que los extraterrestres viven y trabajan a nuestro alrededor. Por ejemplo, el ex ministro de defensa canadiense Paul Hellyer concedió una entrevista en 2014 en la que afirmó que  en la Tierra viven 80 especies diferentes de extraterrestres.

Lo cierto es que Hellyer no es el único que defiende esta teoría. El físico Paul Davies de la Universidad Estatal de Arizona y el Dr. Robert Trundle de la Universidad del Norte de Kentucky tienen opiniones similares sobre la existencia de extraterrestres en el planeta.

Para Hellyer, Davies, Trundle y aquellos que comparten sus creencias los alienígenas existen e interactúan con nosotros diariamente aunque no nos demos cuenta.

7- Los superorganismos son inherentemente suicidas

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La hipótesis de Medea, acuñada por el paleontólogo Peter Ward, hace referencia a la idea de que los humanos y otros superorganismos llevan dentro de sí mismos las semillas de la autodestrucción. Esta teoría se relaciona mucho con la del Gran Filtro, ya que sugiere que terminamos muriendo antes de evolucionar lo suficiente como para poder hacer contacto alienígena.

La hipótesis lleva el nombre de Medea, la mujer de la mitología griega que mató a sus propios hijos. En este caso, el planeta es Medea, y todos los seres vivos son su descendencia. No queremos morir, pero la Madre Tierra está destinada a matarnos.

La extinción está integrada en nuestra biología para garantizar que seamos eliminados antes de que creemos un desequilibrio demasiado grande en la Tierra. Una vez que los humanos se conviertan en una plaga incurable para el planeta, haremos algo para garantizar nuestra propia desaparición.

No parece una idea demasiado descabellada viendo lo que estamos consiguiendo con el cambio climático.

8- No hemos detectado sus señales (todavía)

{keyword}Científicos como Frank Drake y el fallecido Carl Sagan argumentaron que «la ausencia de evidencia es muy diferente a la evidencia de ausencia alienígena«.

Históricamente, los programas destinados a la búsqueda de inteligencia extraterrestre (SETI) han tenido que depender de radiotelescopios prestados y otros equipos, que solo podían usarse durante un tiempo limitado. Estos obstáculos han hecho virtualmente imposible hacer un progreso real.

Aún así, hay algunas buenas noticias, al menos para aquellos que piensan que hacer contacto con extraterrestres es una buena idea. El Allen Telescope Array, una matriz de radiotelescopio especialmente diseñado para buscar inteligencia alienígena, comenzó a funcionar en 2007.

Este mega telescopio (que consta de 42 telescopios individuales de 6 metros de ancho) fue financiado en gran parte por el cofundador de Microsoft, Paul Allen. Después de numerosos contratiempos, finalmente parece estar listo para comenzar a hacer una exploración espacial seria.

9- No podemos reconocer sus señales

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Incluso si otros planetas tuviesen vida, ¿los seres de allí habrán evolucionado de manera similar a los seres vivos de la Tierra? Quizás somos tan diferentes que no somos capaces de reconocer las señales del otro.

Comparándolo con la forma en que los murciélagos visualizan las ondas de sonido mientras nosotros solo vemos ante la presencia de luz, es posible que los humanos y los alienígenas operen con sentidos completamente diferentes.

Como el cosmólogo y astrofísico Lord Rees señaló, «Podrían estar mirándonos a la cara y simplemente somos incapaces de reconocerlos«. El problema es que estamos buscando algo muy parecido a nosotros. Sospecho que podría haber vida e inteligencia en formas que no podemos concebir».

Si los extraterrestres y las personas son realmente tan diferentes, es poco probable que alguna vez hagamos contacto y solucionemos la paradoja de Fermi, especialmente mientras antropomorfizamos a los alienígenas y esperamos que se comuniquen como nosotros.

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Fuente: Listverse