4 Razones por las que ciertos tipos de dolor pueden dar placer a las personas

Arrancarse la postilla de una herida o hacerse un tatuaje pueden ser tipos de dolor que se conviertan en una sensación satisfactoria después de hacerlo para numerosas personas. La pregunta es sencilla, ¿podemos encontrar placer en ciertos tipos de dolor?

La respuesta es afirmativa, se puede y de hecho la mayoría de las personas lo experimentan. Comerse las uñas hasta que ya no haya nada más que comer o quitarse el vello con algún método de depilación provocan sensaciones de dolor y de placer al mismo tiempo.

4 Razones por las que ciertos tipos de dolor pueden dar placer a las personas

La razón principal por la que esto ocurre se encuentra en nuestro cerebro. Hay una parte, llamada cíngulo, que no solo responde ante el dolor, sino también ante el placer, por lo que cuando se activa puede producir ambas sensaciones a la vez.

Además, el sistema encargado de producir la dopamina, regula ciertos comportamientos de tu organismo. Esta sustancia hace más fácil las conexiones neuronales y consigue enviar señales al cerebro para recompensar los estímulos de placer.

4 Razones por las que ciertos tipos de dolor pueden dar placer a las personas

Se podría decir que la dopamina es un intermediario entre lo físico y lo emocional, por eso es capaz de provocar ambas cosas a la vez. Cuando hablamos de esa sensación en el sexo, los elementos que intervienen pueden cambiar.

Si tu pareja y tú realizáis alguna práctica sexual que provoque un dolor placentero, las endorfinas tienen un papel determinante en este proceso. La principal función de esta sustancia es inhibir el dolor y provocar un efecto sedante en la persona que lo experimenta.

4 Razones por las que ciertos tipos de dolor pueden dar placer a las personas
Wikimedia Commons

Este tipo de dolor puede generar adicción, y en exceso puede ser un problema que deberá ser tratado por algún especialista. Lo más importante es dejar claros los límites desde un principio y evitar llegar a una situación extrema.

El sistema dopaminergénico se activa con el dolor y el placer y es capaz de provocarnos sensaciones contradictorias al mismo tiempo. Los límites los pones tú aunque debes tener cuidado con la adicción que genera.

¿Sabías que el placer también se encuentra en el dolor? ¿Lo has experimentado alguna vez?

¡Comparte con tus amigos la razón por la que se produce el dolor placentero!

Imagen de portada: Focus Features