20 Situaciones que solo entenderán las personas que se han criado con padres estrictos

Cuando somos pequeños y nuestros padres nos están educando, pasamos por momentos muy distintos. Para algunas personas es inimaginable pedir permiso para salir y ver a algún amigo. Sin embargo, para otras es algo totalmente normal. De hecho llegan a crear planes detallado para conseguir permiso. Si te has educado con padres muy estrictos, estas cosas te resultarán muy familiares.

20 Cosas que solo entenderán quienes se hayan criado con padres estrictos

1- Pedir permiso para ir a una fiesta de pijamas en casa de una amiga exigía preparación mental, una presentación familiar y un contrato firmado con sangre en el que te comprometías a no beber y a acostarte antes de las 10.

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2- Esperabas a que estuviesen de buen humor para pedirles algo.

3- Siempre preguntabas solo una vez si podías ir a casa de alguien. Preguntar de nuevo no cambiaría nada.

4- Entiendes lo que es el pánico cuando tus amigos cambian de plan 10 veces y tú tienes que explicárselo a tus padres.

5- Nunca has tenido una charla con tus padres sobre sexo. Como mucho te dejaron un libro en tu cama sobre cómo cambia tu cuerpo y lo resolviste tu solo.

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6- A día de hoy sigues preguntándote qué dirían tus padres sobre la ropa que te pones ya que durante muchos años discutías sobre si esa falda era muy corta o si esas palabras de la camiseta eran inapropiadas.

7- Si tus padres llegaban y estabas viendo en la televisión algo donde los personajes podían besarse, cambiabas de canal.

8- Los modales lo son todo. La servilleta debía estar en las piernas. Si una vez se te olvidaba, ya pensaban que no te iban a poder dejar salir a la calle porque la gente iba a pensar que te criaron como un salvaje.

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9- Cuando escuchas a tus amigos decir que se han quedado a dormir con sus parejas te quedas con la boca abierta.

10- Si no coges el teléfono piensan que estás fumando marihuana con aquel amigo tuyo que era una mala influencia.

11- Siempre te ibas el primero cuando salíais.

12- Tus padres tardaban dos o tres días en decidir si te dejaban salir por lo que no podías hacer planes el mismo día.

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13- Para que dijesen que si utilizabas la mirada de cachorro degollado, suspirabas y decías: «no importa, me vas a decir que no de todos modos».

14- Tenías que elegir entre viernes y sábado porque tus padres no te dejaban salir los dos días.

15- Mentías mucho y lo sigues haciendo.

16- Las conversaciones familiares mientras comíais giraban en torno al colegio y las clases, nunca hablabais sobre tu vida social.

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17- Lo único que podías hacerle a tu cuerpo eran un par de agujeros en las orejas. Un tatuaje, teñirte el pelo o una segunda perforación estaban completamente prohibidas.

18- Tus padres siempre querían apuntarse para acompañar en funciones escolares y escursiones.

19- Has planeado mil veces cómo hacer planes espontáneos pero nunca te has atrevido.

20- Tienes mucho cuidado con los chistes que le cuentas a tus padres ya que pueden reír o regañarte, enviándote a tu habitación después.

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Si esto te suena familiar, es muy probable que tú también te conviertas en un padre estricto y le impartas a tus hijos muchos de los valores que te enseñaron tus padres. Ahora probablemente lo niegues, pero tus padres te enseñaron que la autoridad lo era todo y lo sigues pensando.

¿Te sientes identificado? ¿Crees que te educaron bien? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!

¡Compártelo con todos tus amigos y familiares para ver si se sienten identificados!

Fuente: ThoughtcatalogImagen de portada: Yakobchuk Viacheslav / shutterstock