Parece que con los años la educación es cada vez menos importante. No quiere decir que hoy en día no haya muchos niños educados, pero es cierto que en general, tendemos a darle más importancia a los conocimientos u a otros aspectos, antes que a la educación.
Algunos pueden resultar antiguos, pero son las reglas básicas con las que nos críamos la mayoría de nosotros. No había vuelta de hoja, era la forma en la que nuestros padres esperaban que nos comportáramos, especialmente en público.
12 costumbres de educación que se están perdiendo con los años
1- La Regla de Oro
Cuando éramos niños, este era el principio que servía prácticamente para cualquier cosa. No hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti.
2- Por favor y Gracias
«Dame eso» no era una opción. Fuera para lo que fuera y a quien fuera, siempre había que pedir las cosas por favor y dar las gracias cuando las conseguíamos.
3- Sí señora, sí señor
Nunca le respondías a un adulto sin terminar con un «señora» o «señor». Era la forma de demostrarle respeto. Hoy en día apenas se oye.
4- Pedir permiso para levantarse de la mesa
No podías levantarte de la mesa sin antes pedir permiso. Si tenías que irte antes que los demás, tenías que preguntar, y esperar a que te dieran el permiso. No sólo con tus padres, esto tenías que hacerlo en el colegio o con cualquier adulto.
5- Nunca discutir con un adulto
Nunca debías llevarle la contraria ni discutirle nada a un adulto. Si tus padres te oían hacerlo probablemente te llevaras una buena regañina.
6- Pedir perdón
Si cometías cualquier error, la mejor forma de salir de la situación era pidiendo «perdón». Era lo único educado que podías decir.
7- Quitarse el sombrero
Cuando entrabas en un lugar cerrado, no importaba si llevabas un sombrero o una gorra de béisbol: los niños y los hombres debían quitárselo. También había que hacerlo en cualquier situación que requiriera de respeto, como hablar con un policía o al decir una oración.
8- La forma de decir las cosas
Aunque se tratara de tus propios padres, el respeto tenía que ser siempre exquisito. Siempre se debía decir «¿Podría…?» y no «¿Puedo…?». Parece una tontería, pero se tenía muy en cuenta.
9- No interrumpir a los adultos
Cuando los adultos estaban hablando nunca había que interrumpirlos. Si tus padres estaban con amigos, tenías que esperar a una pausa de la conversación para poder dirigirte a ellos.
10- Renunciar a tu asiento
En el autobús o en el tren, siempre debías cederle tu asiento a una persona mayor o a cualquier adulto que lo necesitara. Del mismo modo, un hombre o un niño solían cederle su asiento a una señora.
11- Codos en la mesa
Poner los codos en la mesa era uno de los errores más graves que se podían cometer, especialmente si se estaba en casa de alguien o en un restaurante.
12- Usar siempre el saludo adecuado
«Buenos días» o «Buenas tardes» era más correcto que decir simplemente «Hola». Por supuesto también dependía de hacia quien te dirigías.