Los científicos afirman que todos y cada uno de los higos que has comido contienen al menos una avispa muerta

Los higos son una de las frutas más sabrosas y llenas de nutrientes que existen. Actualmente, hay incluso mermeladas de higo o galletas con trocitos de higo. Pero resulta que esta fruta contiene un secreto no tan dulce.

Parece ser que todos y cada uno de los higos que te has comido a lo largo de tu vida, contienen una avispa muerta. En la mayoría de los casos es completamente indetectable la presencia de este insecto.

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La fruta no se ve dañada, las avispas no son como los gusanos que atraviesan la fruta para introducirse en su interior. Los higos solo existen gracias a que muchas avispas sacrifican su vida para que esta fruta siga produciéndose.

Estas avispas, también conocidas como las avispas de los higos, mantienen una relación de beneficio mutuo con los higos donde ambos se juntan para poder sobrevivir.

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Geograph

El higo le ofrece a la avispa un lugar seguro donde reproducirse, mientras que la avispa le devuelve el favor polinizándolo.

Todas las frutas necesitan la ayuda de los insectos para crecer, pero siempre se quedan insectos atrapados en su interior.

Esto se debe a que los higos funcionan de manera diferente el resto de las frutas, que por lo general crecen a partir de una flor y entorno a esa flor crean el fruto.

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Wikimedia Commons

Los higos, en cambio, son la flor en sí. Nunca desarrolla pétalos y siempre permanece cerrada con todas sus semillas en el interior.

Esto ayuda a proteger las semillas pero hace que sea muy difícil que las semillas se fertilicen. No le da el viento, por lo que el polen no se mueve y, además, es muy complicado para los insectos acceder a ellas.

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Sin embargo, la avispa de los higos realiza el duro trabajo de juntar las higueras machos y hembras para asegurarse de que se sigan reproduciendo.

La avispa hembra pone sus huevos en un higo y muere una vez que los pone.

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Cuando las larvas de avispa macho nacen, comienzan a salir al exterior, pero cuando las larvas de avispa femeninas comienzan a nacer, los machos se distraen y comienzan a aparearse con las hembras, falleciendo poco después.

Luego las hembras continúan su camino hacia la salida y encuentran higos donde poner sus huevos. Así empieza todo el ciclo de nuevo.

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Puede sonar un poco tétrico, pero este sistema permite tanto a los higos como a las avispas seguir reproduciéndose.

De hecho, no hay razón por la cual debas dejar de consumir higos, por lo general la presencia de las larvas de avispa en el interior de esta fruta es imperceptible y normalmente son previamente “digeridos” por la planta.

Sin duda la naturaleza es cuanto menos sorprendente.

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Fuente: Little Things

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